lunes, 21 de junio de 2010

Juan y Betty Stam

Hechos 1.8 – Juan y Betty Stam (1907-1934 y 1906-1934) fueron misioneros cristianos en China que trabajaron en la Misión de China, durante la guerra civil que abatió en ese país, fueron brutalmente asesinados por los soldados comunistas en 1934.

Juan y Betty Stam vivieron en una ciudad pequeña llamada Tsingteh cerca de la costa este de China. En 1934, el magistrado de la ciudad les advirtió que los comunistas vendrían por ellos. Juan decidió comprobar con sus propios ojos si esto era cierto, aunque de todas maneras comenzaron los preparativos para su partida.

Entre que esto ocurrió los comunistas llegaron a la casa de los Stam y les exigieron que les entregasen todo el dinero que tenían. Los Stam así hicieron. No conforme con esto, al poco tiempo arrestaron a Juan y lo llevaron a sus jefaturas. Los comunistas dejaron a Betty, a su bebé, a la criada y al cocinero en la casa de Juan. Luego los soldados regresaron y apresaron a Betty, la esposa de Juan Stam y a su pequeña bebé. La criada y el cocinero pidieron ir con ellos, pero los amenazaron con dispararles y matarlos si lo hacían. Colocaron juntos a Betty, Juan y Stam. Esa misma noche, Juan escribió una carta a las autoridades de la Misión informando que los soldados pedían un rescate de veinte mil dólares.

Esa carta, nunca fue entregada. (Más adelante fue encontrada entre las ropas de Helen) El también les informaba que los habían capturado. Terminaba su carta con las palabras de Filipenses 1:20 Ahora también sería glorificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.

Entonces llevaron a Juan, Betty, y Helen a la prisión local en donde alojaron a otros presos que compartían la celda. En un momento, la pequeña comenzó llorar, y un soldado sugirió que la maten, puesto que ella, a fin de cuentas estaba viva solamente. Entonces uno de los presos que acababan de ser ingresados por qué deberían matar al bebé inocente. Entonces los soldados se volvieron a él y le preguntaron si estaba dispuesto a morir por el bebé extranjero. Delante de los ojos de los Stam cortaron al hombre en pedazos. Por Helen decían los carceleros. Así le se permitió a Helen vivir.

A la mañana siguiente, fueron forzados a marchar 12 millas hasta el pueblo de Miaosheo. Pararon por una noche, y se le permitió Betty atender a Helen, pero ella, aprovechando la ocasión ocultó a Betty adentro de una bolsa de dormir. Juan Cornelius Stam y al Elizabet “Betty” Scott fueron conducidos calles a bajo por el poblado de Miaosheo rumbo a su muerte, para ejemplo de los ciudadanos chinos. La muchedumbre se alineaba a ambos lados de la calle. Un comerciante chino se atrevió adentrarse entre la procesión hablaron los comunistas, intentando persuadirlos de no matar a los Stam. Entonces los soldados capturaron a este hombre y se dirigieron a su casa. Dijeron que allí encontraron Biblias e himnarios. Los soldados lo reunieron con los Stam en su peregrinaje a la muerte, también para ser un cristiano. Después marcharon y ante la gente del pueblo, ordenaron a Juan arrodillarse, y lo decapitaron. Algunos metros más adelante asesinaron a Betty y al comerciante. Un pastor chino encontró la beba dos días después. El se ocupó la le dio un hogar la educó como a su propia hija.

En cuanto a los padres de Helen, un grupo pequeño de cristianos encontraron sus cuerpos y los enterraron en una ladera. En su epitafio se leyó Juan Cornelius Stam, 18 de enero de 1907: Ahora también será glorificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte. Filipenses 1:20

Elizabeth Scott Stam, 22 de febrero de 1906: Para mi el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Filipenses 1:21

2 comentarios:

CIENCIA Y FILOSOFIA dijo...

http://cienciayfilosofiadelmundo.blogspot.com/2009/08/la-teoria-es-solo-una-suposicion.html


nos deseamos unir a su blog para formar una red.

saludos Juan Veliz- Administrador

Paulo Arieu dijo...

uds. son cristianos evangelicos?
Saludos

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