domingo, 28 de marzo de 2010

André Frossard

Autor: P. Fernando Pascual | Fuente: catholic.net
André Frossard
Ha sido un momento breve. André sale a la calle con su amigo, que lo observa con preocupación. “¿Pero qué te pasa”? André responde: “Soy católico...” Willemin está atónito. André sigue: “apostólico y romano”. Dios existe, y todo es verdad
André Frossard
André Frossard


André Frossard, pensador francés del siglo XX, había nacido el 14 de enero de 1915 en Colombier-Châtelot (Francia). Su educación fue completamente atea o, mejor, ni siquiera atea: en su ambiente familiar se pensaba que ya era “anticuado” el oponerse a los creyentes, el luchar contra la religión. La religión no tenía ningún valor: no valía ni siquiera para ser combatida...

Su padre, Ludovic Oscar Frossard, con sólo 28 años, había llegado a ser secretario general del Partido socialista francés. A los 30 años, Ludovic se convirtió en el primer secretario general del partido comunista. Luego volvió a las filas del partido socialista, y trabajó en diversos cargos políticos de importancia: parlamentario y, por muy breves periodos de tiempo, también ministro.

André respira y acoge en casa las ideas socialistas y comunistas con la naturalidad de quien cree en todo lo que le dicen sus seres más queridos. Por eso ve extraño lo que hacen los “negros”, es decir, los cristianos que viven en el mundo de su infancia. No comprende por qué rezan tanto, por qué cantan. Sí: en las navidades los “negros” parecían más alegres, pero nada más. En casa Frossard las navidades eran simplemente una fiesta laica, con regalos y comidas especiales, pero sin recordar a nadie, sin tener el más mínimo carácter religioso.

En su región había también numerosos judíos. Pero ni cristianos ni judíos le hablaron nunca de Dios. Para André lo único que existía era una naturaleza que las “izquierdas” esperaban dominar con la ciencia y con el progreso. Lo demás (dioses, religiones) era el pasado, lo extraño, lo enemigo del progreso.

En un escrito autobiográfico (“Dios existe, yo me lo encontré”, p. 26), André refleja cual era su modo de ver el mundo y la vida: “El cielo estaba vacío; la tierra era una combinación de elementos químicos reunidos en formas caprichosas por el juego de las atracciones y de las repulsiones naturales. Pronto nos entregaría sus últimos secretos, entre los que no había en absoluto Dios”. En una fórmula que resume su ateísmo, declara:“Éramos ateos perfectos, de esos que ni se preguntan por su ateísmo... El ateísmo perfecto no era ya el que negaba la existencia de Dios, sino aquel que ni siquiera se planteaba el problema”.

Cuando la carrera política de su padre lleva a la familia a París, André tiene frente a su cama un retrato de Marx. Ese retrato le fascina. Piensa que la ideología de aquel hombre era algo certero, indestructible. Veía el marxismo como una promesa, casi una especie de religión secular, en la que no había un Dios padre y, por lo tanto, en la que los hombres no eran hermanos, sino, simplemente, “camaradas”.

La niñez tranquila de André, su mundo de certezas de “izquierdista” por tradición, empieza a llenarse de problemas. Los estudios van mal, se escapa muchas veces de la escuela, nada parece interesarle de veras, menos un apasionado amor al arte, al dibujo, a las formas arquitectónicas.

Como no tiene la menor idea de lo que sea el pecado, vive la adolescencia con una libertad moral ilimitada, lo cual le permite hacer nuevas experiencias, sin escrúpulos, sin remordimientos. La vida es bella, aunque también hay que ganarse el pan, hay que situarse en el mundo del trabajo... cuando uno no tiene el menor deseo de trabajar.

Su padre habla con él seriamente, y le invita a probar en el mundo del periodismo. André recoge noticias, redacta los primeros artículos. También hace las primeras experiencias como político, y consigue arrastrar a un buen grupo de jóvenes al partido socialista.

Cuando André tiene alrededor de 18 años, inicia una curiosa amistad con un joven mayor que él. Amistad extraña, pues aquel joven de unos 23 años, Willemin, había recuperado la fe después de haberla perdido a los 15 años, y tenía puntos de vista muy diferentes de los del hijo de Ludovic Oscar Frossard.

Se establece entre los dos una profunda simbiosis. André y Willemin discuten, discuten, para ver quién arrastra al otro a su partido. Parece que hay un empate total, pues después de cada conversación los dos mantienen, inamovibles, sus respectivos puntos de vista.

El tiempo pasa, y André ya tiene 20 años. La vida no le resulta desagradable, y las aventuras amorosas le permiten satisfacciones pasajeras e intensas. El verano de 1935, sin embargo, se prepara una sorpresa, algo inesperado, algo extraño.

Es el día 8 de julio. André acaba de conocer a una chica alemana que “promete” una buena aventura amorosa (sin mayores compromisos). Está muy ilusionado y satisfecho con lo que la vida le está dando. Willemin lo invita una tarde a cenar juntos. Antes quiere rezar en una iglesia. Cogen el coche, y vagan por las calles de París.

¿Cuál es el estado de ánimo de André en ese momento de su vida? Según sus palabras, todo “va bien”. “Mi salud es buena; soy feliz, tanto como se puede ser y saberse; la velada se presenta agradable, y espero”(“Dios existe”, p. 151).

Willemin detiene el coche junto a una iglesia. Le pide a André que aguarde unos momentos, que tiene que hacer algo allí dentro. André espera tranquilo, indiferente. El tiempo pasa, y Willemin tarda en salir. Al final, André se decide a entrar para buscar a su amigo, para ver por qué tarda tanto.

Leamos un párrafo de su entrada: “Ateo tranquilo, nada sé evidentemente cuando, cansado de esperar el fin de las incomprensibles devociones que retienen a mi compañero algo más de lo que había previsto, empujo a mi vez la puertecita de hierro para examinar más de cerca, como dibujante, como mirón, el edificio en el que estoy tentado de decir que se eterniza (de hecho, le habría esperado, todo lo más, tres o cuatro minutos)” (“Dios existe”, p. 153).

André está dentro de ese extraño edificio. Observa los detalles arquitectónicos y artísticos de una iglesia neogótica. Busca en la penumbra a su amigo. Observa a un grupo de religiosas que están rezando ante Jesús Sacramentado, y a algunos fieles. Sus ojos escrutan, una y otra vez, para vislumbrar a Willemin.

De repente, algo ocurre, se abre un horizonte inesperado. Le dejamos describir lo que pasó en esos momentos cruciales, decisivos, imprevistos.

“Mi mirada pasa de la sombra a la luz, vuelve a la concurrencia sin traer ningún pensamiento, va de los fieles a las religiosas inmóviles, de las religiosas al altar: luego, ignoro por qué, se fija en el segundo cirio que arde a la izquierda de la cruz. No el primero, ni el tercero, el segundo. Entonces se desencadena, bruscamente, la serie de prodigios cuya inexorable violencia va a desmantelar en un instante el ser absurdo que soy y va a traer al mundo, deslumbrado, el niño que jamás he sido.

Antes que nada, me son sugeridas estas palabras: vida espiritual. No me son dichas, no las formo yo mismo, las escucho como si fuesen pronunciadas cerca de mí, en voz baja, por una persona que vería lo que yo no veo aún.

La última sílaba de este preludio murmurado, alcanza apenas en mí la orilla de lo consciente que comienza una avalancha al revés. No digo que el cielo se abre; no se abre, se eleva, se alza de pronto, fulguración silenciosa, de esta insospechada capilla en la que se encontraba milagrosamente incluido. ¿Cómo describir con estas palabras huidizas, que me niegan sus servicios y amenazan con interceptar mis pensamientos para depositarlos en el almacén de las quimeras?

El pintor a quien fuera dado entrever colores desconocidos, ¿con qué los pintaría? Es un cristal indestructible, de una transparencia infinita, de una luminosidad casi insostenible (un grado más me aniquilaría) y más bien azul; un mundo, un mundo distinto de un resplandor y de una densidad que despiden al nuestro a las sombras frágiles de los sueños incompletos.
Él es la realidad, él es la verdad, la veo desde la ribera oscura donde aún estoy retenido. Hay un orden en el universo, y en su vértice, más allá de este velo de bruma resplandeciente, la evidencia de Dios; la evidencia hecha presencia y la evidencia hecha persona de Aquel mismo a quien yo habría negado un momento antes, a quien los cristianos llaman Padre nuestro, y del que me doy cuenta de que es dulce; con una dulzura semejante a ninguna otra, que no es la cualidad pasiva que se designa a veces con ese nombre, sino una dulzura activa que quiebra, que excede a toda violencia, capaz de hacer que estalle la piedra más dura y, más duro que la piedra, el corazón humano.

Su irrupción desplegada, plenaria, se acompaña de una alegría que no es sino la exultación del salvado, la alegría del náugrafo recogido a tiempo; con la diferencia, sin embargo, de que es en el momento en que soy izado hacia la salvación cuando tomo conciencia del lodo en que, sin saberlo, estaba hundido, y me pregunto, al verme aún con medio cuerpo atrapado por él, cómo he podido vivir allí, respirar allí.

Al mismo tiempo me ha sido dada una nueva familia, que es la Iglesia, que tiene a su cargo conducirme a donde haga falta que vaya; bien entendido que, a pesar de las apariencias, me queda alguna distancia que franquear y que no podría ser abolida más que por la inversión de la gravedad.

Todas estas sensaciones que me esfuerzo por traducir al lenguaje inadecuado de las ideas y de las imágenes son simultáneas, comprendidas unas en otras, y pasados los años no habré agotado el contenido. Todo está dominado por la presencia, más allá y a través de una inmensa asamblea, de Aquel cuyo nombre jamás podría escribir sin que me viniese el temor de herir su ternura, ante Quien tengo la dicha de ser un niño perdonado, que se despierta para saber que todo es regalo”
(“Dios existe”, pp. 156-160).

Ha sido un momento breve. André sale a la calle con su amigo, que lo observa con preocupación. “¿Pero qué te pasa”? André responde: “Soy católico...” Willemin está atónito. André sigue: “apostólico y romano”.Willemin no comprende qué ha ocurrido, ve los ojos de André desorbitados, misteriosos. André insiste: “Dios existe, y todo es verdad”.

El milagro se prolonga por un mes. “Cada mañana volvía a encontrar, con éxtasis, esa luz que hacía palidecer el día, esa dulzura que nunca habría de olvidar y que es toda mi ciencia teológica” (“Dios existe”, p. 163). Cuando deja de repetirse el prodigio, André acude a un sacerdote y se instruye sobre las verdades fundamentales de la fe cristiana. Quiere ser bautizado, quiere ser miembro de la Iglesia.

Los familiares no comprenden lo que pasa. Su padre piensa que el hijo se ha vuelto loco. Pide ayuda a un amigo médico, socialista y ateo, para que haga un diagnóstico. El médico va a casa y conversa con André, sin dar a entender de que lo está interrogando. Después ofrece el diagnóstico a Ludovic Oscar: su hijo está bajo los efectos de la “gracia”. Es algo no muy peligroso, algo por lo que no hay que inquietarse demasiado. Quizá todo pasará (llegará la “curación”) después de unos dos años.

La historia fue otra. André Frossard conservó vivo, fresco, el recuerdo de ese encuentro, de esa presencia de un Dios dulce, bueno, misericordioso. Algunos amigos creyentes le avisaron de que tal vez pasaría su gozo, de que su Navidad de ahora debería ser purificada.

André pensaba que esto nunca ocurriría. Pero se equivocó. Llegó el momento de la prueba, las lágrimas llamaron a su familia. “Hubo un Viernes Santo y hubo un Sábado Santo, silencio donde muere un grito” (“Dios existe”, p. 166).

La prueba, sin embargo, no destruye la certeza nacida de la experiencia, del encuentro: Dios es amor. El testimonio de André Frossard termina con una frase breve, lacónica, expresiva al máximo, que en cierto modo recoge la experiencia que cambió su vida: “Amor, para llamarte así, la eternidad será corta”.

(Los textos han sido tomados de la siguiente versión española: André Frossard, “Dios existe. Yo me lo encontré”, Rialp, Madrid 1990, 13ª edición. André Frossard falleció el 2 de febrero de 1995. Es conocido por su amistad con los Papas Pablo VI y Juan Pablo II).

sábado, 27 de marzo de 2010

Hans Küng

Biografía

Nacido el 19 de marzo de 1928, en Sursee (Cantón de Lucerna), Suiza. Fue también catedrático emérito de Teología Ecuménica en la Universidad de Tubinga, Doctor en Filosofía y en Teología que estudió en la Universidad Gregoriana en Roma y en la Sorbona de París.
En 1962 fue nombrado oficialmente por el papa Juan XXIII como perito del Concilio Vaticano II. Colega de grandes teólogos de ésta época como Karl Rahner, Hans Urs von Balthasar y Joseph Ratzinger.

En 1979 el Vaticano le retiró la licencia a Küng para enseñar teología católica, debido en parte a sus críticas a Juan Pablo II y a su libro ¿Infalible? Un interrogante, donde cuestiona el dogma de la Infalibilidad Papal.

La congregación para la doctrina de la Fe le citó para confrontarle pero Küng nunca asistió. Su actitud crítica frente al Vaticano, y especialmente frente a la figura del fallecido papa Juan Pablo II, le convirtieron en uno de los principales teólogos críticos.
El Papa Benedicto XVI ya lo ha recibido donde hubo un diálogo cordial reconocido por ambas partes. El Servicio de Información del Vaticano publicó de forma oficial el encuentro, que según el propio Hans Küng, redactaron el propio Pontífice y Küng.

Hans Küng reconoce la labor del Papa y Benedicto XVI reconoció la labor del teólogo en el estudio de las religiones y su propuesta de la ética mundial. En el comunicado también se establece que en dicho encuentro no se hablaron los temas discutidos de la teología dogmática.

Su trabajo se ha reflejado en una vasta obra, cuyo denominador común es el fomento de la mutua comprensión y la consolidación de una nueva ética mundial que posibilite la convivencia de las religiones.

Ser Cristiano

Küng se destacó de manera especial por su obra Ser Cristiano. Parte en este libro de negar toda posibilidad de salvación en este mundo y constatar que la técnica, el desarrollo económico, el orden político o las revoluciones se dan cita ante la tumba de sus esperanzas. Sin Dios el ser humano no puede responder a las preguntas claves ¿qué puedo hacer?, ¿qué debo hacer? y ¿qué puedo esperar?. A Dios sólo se le puede conocer en la práctica, la única “prueba” de Dios es la experiencia de aquel que ha dicho sí a Dios.1

Hans Küng nos dice que ser cristiano es una decisión por Jesucristo, el abogado de la causa de Dios y del bien de los Hombres; lo distintivo de la acción cristiana es el seguimiento de Jesucristo; significa vivir, sufrir y morir como verdadero Hombre siguiendo a Jesucristo en el mundo actual, sostenido por Dios y sirviendo a los Hombres.2

Aunque para Küng "Cristo Jesús, tal como está atestiguado en los documentos originales del Nuevo Testamento, es la norma normans, la norma normativa, que no solo vale para el teólogo particular sino también para toda la comunidad eclesial y sus representantes y concilios... En suma, Cristo Jesús es la norma primaria; la iglesia, sus autoridades y documentos son solo norma secundaria",3 se le acusa de asegurar que Jesús es un ser humano excepcional, pero sin igualar a Dios. Se da en esta obra una concepción de Jesús como hijo de Dios, una exaltación especial por parte del mismo Dios a Jesús por medio del envío al mundo desde la Cruz. La polémica se despierta frente al cristianismo que sí considera que Jesucristo es Dios hecho Hombre y tiene una preexistencia al mundo. Esta es la verdad fundamental del cristianismo.

Ética

Küng es el fundador presidente de la Fundación Ética Mundial que tiene su sede central en Alemania. Ésta organización además existe en muchos otros países y promueve básicamente el diálogo interreligioso como base para iniciar los procesos que conlleven a la paz mundial. Su lema es "No habrá paz mundial sin paz entre las religiones, no habrá paz entre las religiones sin diálogo entre las religiones".

Küng ha sido muy polémico a lo largo de toda su carrera. Ha acusado al magisterio de la Iglesia Católica de autoritarismo y de censura frente al debate eclesial. Una de las mayores críticas al magisterio se desató con la publicación por parte del Vaticano de la enciclíca Evangelium Vitae o el Evangelio de la vida en la que se mostraban las posiciones de la Iglesia respecto a la moral sexual, a la anticoncepción y el aborto. Frente a esta publicación Küng señaló que con ella Juan Pablo II revelaba su carácter autoritario frente al mundo moderno. Sin embargo en ese momento las críticas de Küng recibieron poco apoyo ya que los medios de comunicación habían recibido muy bien la publicación de la enciclica.


Obra

  • Es autor de gran cantidad de títulos.
  • Verdad controvertida. Memorias II (2009)
  • Ser cristiano (2008)
  • Música y religión. Mozart, Wagner y Bruckner (2008)
  • Ética Mundial en América Latina (2008)
  • El principio de todas las cosas. Ciencia y religión (2007)
  • Credo. El Símbolo de los Apóstoles explicado al hombre de nuestro tiempo (2007)
  • Proyecto de una Ética Mundial (2006)
  • El cristianismo. Esencia e historia (2006)
  • El judaísmo. Pasado, presente, futuro (2006)
  • El islam. Historia, presente, futuro (2006)
  • ¿Existe Dios? (2005)
  • Libertad conquistada. Memorias I (2004)
  • ¿Vida eterna? (2004)
  • La iglesia católica (2002)
  • La mujer en el cristianismo (2002)
  • Una ética mundial para la economía y la política (1999)
  • Grandes pensadores cristianos (1995)
  • Mantener la esperanza. Escritos para la reforma de la Iglesia (1993)
  • Así como, en colaboración,
  • Morir con dignidad. Un alegato a favor de la responsabilidad (con Walter Jens) (2010)
  • La ética mundial entendida desde el cristianismo. Posiciones, experiencias, impulsos (con Ángela Rinn-Maurer) (2008)
  • Ciencia y ética mundial (coeditor con Karl-Josef Kuschel) (2006)
  • Reivindicación de una ética mundial (editor) (2002)
  • Teología en libertad. Diálogo con Hans Küng (con Walter Jens y Karl-Josef Kuschel) (1998) y
  • Hacia una ética mundial (coeditor con Karl-Josef Kuschel) (1994)

Notas

  1. Küng, Ser Cristiano, notas I.
  2. Hans Küng (1977). 20 tesis sobre ser cristiano, Madrid, Ediciones Cristiandad.
  3. Hans Hüng (1978). Itinerario y Obra. Cristiandad.

Enlaces externos

fuente bibl:
http://es.wikipedia.org/wiki/Hans_K%C3%BCng

Karlheinz Deschner


Karlheinz Deschner es un historiador y crítico de la Iglesia alemán nacido en Bamberg en 1924.

Biografía


Hijo de un humilde guardabosque católico, pasó su infancia y juventud en los cotos obispales de Würzburg y, tras combatir en la Segunda Guerra Mundial, estudió Derecho, Teología, Filosofía e Historia. En 1956 publicó su primer libro, una novela ("La Noche Ronda Mi Casa"), que causó gran impacto. Pero súbitamente abandonó la prometedora carrera literaria que acababa de emprender para consagrarse al estudio crítico del cristianismo en general y de la Iglesia Católica en particular, impulsado por sus profundos conocimientos sobre el tema.

A partir de entonces, el caudal de sus obras se ha multiplicado de forma inagotable, con una erudición y agudeza tales que muchos lo consideran "el mayor de los críticos de la Iglesia en el siglo XX". En 1970 comenzó su obra más ambiciosa, la "Historia Criminal del Cristianismo", proyectada en principio a diez volúmenes (de los cuales vieron la luz nueve hasta el presente y no se descarta que se amplíe el proyecto). Sin embargo, dada la naturaleza de sus escritos, Deschner no ha tenido acceso a becas, subsidios, patrocinios oficiales o cargos honorarios, apenas la ayuda de algunos amigos generosos y la adhesión de sus lectores le permitieron continuar con el trabajo monumental de investigación y desarrollo.

En 1971 fue convocado a una corte en Núremberg acusado de difamar a la Iglesia. Ganó el proceso con una sólida argumentación, pero aquella institución reaccionó rodeando sus obras con un muro de silencio que no se rompió definitivamente hasta los años ochenta, cuando las obras de Deschner comenzaron a publicarse fuera de Alemania (Polonia, Suiza, Italia y España, principalmente).

Como reconocimiento por su trabajo literario y sus esfuerzos por combatir la ignorancia, en 1988 le fue concedido el prestigioso premio Arno Schmidt, que fue el primero de una lista siempre creciente.

martes, 16 de marzo de 2010

G. Campbell Morgan

G. Campbell Morgan

Rev G. Campbell Morgan in 1907

G. Campbell Morgan (1863-1945) nació en una granja en Tetbury, Inglaterra, el hijo de un ministro baptista. Cuando Campbell fue de 10 años, D.L. Moody llegó a Inglaterra por primera vez, y el efecto de su ministerio, junto con la dedicación de sus padres, causó tal impresión en la joven Morgan, que a la edad de 13 años, predicó su primer sermón. Dos años más tarde, él predicaba regularmente en capillas país durante los domingos y días festivos.

En 1886, a la edad de 23 años, salió de la profesión docente, para el que se había formado, y se dedicó a la predicación y la exposición de la Biblia. Él fue ordenado al ministerio de la Congregación en 1890. No tenía ninguna capacitación formal para el ministerio, pero su dedicación al estudio de la Biblia le hizo uno de los principales maestros de la Biblia en su día. Su reputación como predicador y expositor de la Biblia creció en Inglaterra y se extendió a los Estados Unidos.
Morgan in later years

En 1896, D.L. Moody lo invitó a dar una conferencia a los estudiantes en el Instituto Bíblico Moody. Esta fue la primera de sus 54 travesías del Atlántico a predicar y enseñar. Después de la muerte de Moody en 1899, Morgan asumió el cargo de director de la Conferencia Bíblica de Northfield. Después de cinco años de éxito en este cargo, volvió a Inglaterra (en 1904) y se convirtió en pastor de la Capilla de Westminster de Londres. Su predicación y clases semanales viernes por la noche la Biblia fueron atendidos por miles de personas. Dejando Capilla de Westminster en 1919, volvió de nuevo a los Estados Unidos, donde se llevó a cabo una predicación itinerante / enseñanza ministerio durante 14 años. Por último, en 1933, regresó a Inglaterra, donde volvió a ser pastor de la Capilla de Westminster, donde permaneció hasta su jubilación en 1943. Él era instrumental en traer Martyn Lloyd-Jones a Westminster en 1939 para compartir el púlpito y convertirse en su sucesor. Morgan murió el 16 de mayo de 1945, a la edad de 81 años.

Publicaciones
  • La enseñanza de Cristo. Wipf & Stock Publishers, 2004. ISBN 1592448038
  • Última Palabra de Dios al hombre. Emerald House Group, 1997. ISBN 1898787905
  • El Púlpito de Westminster: la predicación de G. Campbell Morgan. Baker Book House. ISBN 0801061555
  • La práctica de la oración. Wipf & Stock Publishers, 2004. ISBN 1592448046
  • Perfecto la voluntad de Dios. Wipf & Stock Publishers, 2004. ISBN 1592448011
  • Una exposición de toda la Biblia. HarperCollins Publishers, 1992. ISBN 0551024135
Recursos
  • Murray, Harold. G. Campbell Morgan: Profesor de Biblia. Ambassador-Emerald Internacional, 1999. ISBN 1840300469
Enlaces externos

domingo, 14 de marzo de 2010

Natanael Culverwel

Natanael Culverwel, compañeros de colegio Emmanuel, Cambridge (BA 1636), fue lanzado en el grupo de hombres que posteriormente se hizo famosa como la escuela de Cambridge. Whichcote y Cudworth (ambos, inicialmente, de Emmanuel), y Henry More de la universidad de Cristo, fueron sus contemporáneos. Sin embargo, difícilmente puede ser considerado como perteneciente al grupo. Él no era un platónico. A diferencia de más, no habría llegado a un acuerdo con la doctrina de la preexistencia de las almas, e incluso rechazó la teoría de las ideas.

La mística del señor Brooke era, también, ajeno a él, que no simpatizaba con la unión de los contrarios, y se cita con aprobación de la crítica de Brooke publicado, en 1643, por John Wallis, bajo el título de la Verdad tratado. Tampoco puede Culverwel ser descrito como un "hombre de la latitud." Él se mantuvo constante al calvinismo, y, en general, el espíritu puritano. Pero estaba muy lejos de los extremistas de su partido, de quien escribe que "si lo hace, pero ofrecen a hacer un silogismo, que en seguida va a llorar abajo para el aprendizaje de la carne." El propósito de su libro de la Luz de la Naturaleza ( publicado póstumamente en 1652) es mostrar la verdadera relación entre fe y razón: "para dar fe de su alcance y la latitud, y para dar la razón también sus límites justo y límites.

Esto, dice, "es el primogénito, pero el otro tiene la bendición." Dos proposiciones resumir su doctrina:

(1) Que toda la ley moral se basa en la luz natural y común, a la luz de la razón, y (2) Que no hay nada en los misterios de lo contrario evangelio a la luz de la razón.

La ley de la naturaleza pertenece a la razón, no al sentido, y es esencial para una criatura racional. La voz de la razón promulga la ley, pero su obligación y el resto en virtud de unión
en parte en la excelencia y la equidad de los comandos de sí mismos, pero que dependen principalmente de la soberanía y la autoridad de Dios mismo, por lo tanto idear y comandar el bienestar de su criatura, y la promoción de una naturaleza racional, a la perfección sólo de su ser.
Como Santo Tomás sostiene, la ley de la naturaleza es una copia de la ley eterna, y "esta ley eterna no es realmente distingue de Dios." Este punto de vista de las leyes de la naturaleza no es del todo nuevo, incluso en Inglés. Hooker ya había dado expresión clásica a una doctrina esencialmente el mismo y proceden de fuentes similares. Pero nadie tenía una visión más clara de Culverwel de la esencia de la doctrina. Nunca se inclina por la teoría de que todo conocimiento se deriva de la sensación, y sin embargo, nunca cae en el misticismo. Su teoría es un racionalismo puro y elevado, aunque él sostiene que nuestra razón de las necesidades de iluminación de la plena luz de la fe. Su estilo es digno de este asunto, si, tal vez, demasiado llena de referencias aprendidas y, en ocasiones, la oratoria, y apenas es mucho decir del libro que "es casi un poema en su grandeza y la armonía de la concepción, y el entusiasmo lírico con el que canta la alabanza de la razón ". 1

Nota 1. Tulloch, J., Rational Teología y Filosofía cristiana en la Inglaterra del siglo XVII, vol. II., p. 411.

http://en.wikipedia.org/wiki/Nathaniel_Culverwell

Stephen Charnock

Stephen Charnock


Stephen Charnock (1628-1680), divino puritano, fue un clérigo Inglés puritano presbiteriano nacido en la parroquia de Santa Catalina Cree de Londres.
Vida

Charnock estudió en Emmanuel College, Cambridge, [1], durante la cual se convirtió a la fe cristiana, a partir de su viaje espiritual como una divina puritana. Después de dejar la universidad, posiblemente tenía una posición como profesora privada o tutor, a continuación, pasar a ser ministro de la fe en Southwark por un tiempo corto, la conversión de las personas al cristianismo. Continuó con el New College de Oxford, donde obtuvo una beca y obtuvo un puesto como supervisor senior

John Henry Newman


John Henry Newman C.O. (Londres, 21 de febrero de 1801 - Birmingham, 11 de agosto de 1890)
fue un presbítero anglicano convertido al catolicismo en 1845, más tarde fue elevado a la dignidad de Cardenal por León XIII y en 1991 fue proclamado "Venerable". En su juventud fue una importante figura del Movimiento de Oxford, el cual aspiraba a que la Iglesia de Inglaterra volviera a sus raíces católicas. Sus estudios históricos le llevaron a convertirse a la fe de la Iglesia Católica. Durante ambos períodos, tanto como anglicano como católico, Newman escribió importantes libros, entre ellos Vía Media, Ensayo sobre el Desarrollo de la Doctrina Cristiana, Apología Pro Vita Sua, y Grammar of Assent. Sus restos se encuentran actualmente enterrados en el pequeño cementerio de Rednal, cerca de Birmingham, Oratorio de la casa de campo, pero está previsto que sean inhumados de nuevo en el Oratorio de Birmingham. El 3 de julio de 2009 el Papa Benedicto XVI aprobó su beatificación. La fecha de la ceremonia aún no ha sido fijada.

William Perkins


El Dr. William Perkins (1558-1602)

El puritano isabelino Par Excelencia!
Semblanza:

Dr. William Perkins, un insigne predicador, hizo grandes contribuciones al movimiento puritano a pesar de la brevedad de su vida. Nació en Marton, Warwickshire, en 1558 y se educó en el Christ's College, Cambridge. En sus primeros años demostró la capacidad académica, pero su vida personal era salvaje y pecaminoso. Fue muy dedicado a la embriaguez. Mientras estaba caminando por el pueblo, oyó decir a una joven a su hijo "¡Cállate, o te daré a Perkins borracho, allá." Finding a sí mismo como un sinónimo en el pueblo su conciencia se apoderó de él y se hizo tan profundamente impresionado por lo que era un primer paso para su conversión. Después de su conversión se convirtió en un fuerte exponente del calvinismo, y siempre se trata con simpatía con los necesitados espiritual. Se convirtió en un compañero de la universidad en 1578 a la edad de 24.

Perkins fue más ordenado y comenzó su ministerio de predicación a los prisioneros en la cárcel de Cambridge. Reunió a los prisioneros en una habitación espaciosa, donde les predicó todos los sábados, con gran poder y éxito. Aquí, la prisión era su parroquia, su amor a las almas, el patrón presentarle a éste, y su obra fueron los salarios que recibió. No bien se sus labores piadosas a conocer, que las multitudes acudían a oírle de todas partes. Por la bendición de Dios sobre sus esfuerzos, se convirtió en el instrumento feliz de traer a muchas personas al conocimiento de la salvación, y para disfrutar de la libertad gloriosa de los hijos de Dios, no sólo de los prisioneros, pero otros, que, como ellos, se en cautiverio y la esclavitud del pecado. Su gran fama, conocido luego en todas las iglesias, pronto se extendió a través de toda la universidad, y fue elegido predicador en la iglesia de San Andrés, donde siguió un ministro laborioso y fiel de Cristo, hasta que fue llamado a recibir su recompensa. Se dice que han encontrado a un preso condenado joven que estaba aterrado, no tanto de la muerte como de la inminente juicio de Dios. El predicador se arrodilló a su lado puritano "mostrar lo que la gracia de Dios puede hacer para fortalecer ti." Le mostró que Cristo es el medio de la salvación por la gracia de Dios y le pidió con lágrimas que creen en él y experimentar el perdón de los pecados. El joven lo hizo y fue capaz de enfrentar su ejecución con serenidad, una muestra gloriosa de la gracia soberana de Dios. Este incidente debe tenerse en cuenta al estudiar tabla Perkins de la elección y reprobación. Esto demuestra que su teología no lo hacen en frío y sin corazón al tratar con los pecadores en necesidad de un Salvador.

Perkins alrededor de 1585 fue elegido como rector de St. Andrews, en Cambridge, y siguió allí hasta su muerte en 1602. Sus escritos individuales consistió principalmente en los tratados del Credo de los Apóstoles y la Oración del Señor, y exposiciones de Gálatas 1-5, Mateo 5 -- 7, y Hebreos 11. Escribió los casos prácticos de conciencia. Sus escritos eran popularmente recibidas y posteriormente se tradujo al latín, francés, neerlandés y español. que fueron recogidos en los tres volúmenes de la obra de William Perkins.

El Sr. Perkins se asentaron en esta situación pública, sus oyentes consistía en estudiantes universitarios, ciudadanos, y la gente del país. Esto requiere las dotes peculiares ministerial que la Providencia había concedido a él ricamente. En todos sus discursos, su estilo y su tema se acomodaron a la capacidad de 'la gente común, mientras que al mismo tiempo, los estudiosos piadosa le escuchaba con admiración. Lutero decía: "que los ministros que predican los terrores de la ley, pero no a luz instrucción del Evangelio y de consuelo, son maestro no sabia constructores: tiran abajo, pero no aumentar de nuevo." Pero el Sr. Perkin sermones eran todas las leyes y todos los del evangelio. Era un raro ejemplo de los que reúnen frente a los regalos en grado tan eminente en el predicador mismo, aunque la vehemencia y el trueno de Boanerges, para despertar a los pecadores a un sentido de su pecado y el peligro, y para llevarlos de la destrucción, y la persuasión y la comodidad de Bernabé, para verter el vino y el aceite de la consolación del evangelio en su espíritu herido. Se utiliza para aplicar los terrores de la ley de manera directa a las conciencias de sus oyentes, que sus corazones a menudo se hunden en sus convicciones, y que usó para pronunciar la palabra "maldita" con un énfasis tan peculiar, que dejó un eco triste en sus oídos mucho tiempo después. Además, su sabiduría para dar consejo y consuelo a la conciencia de problemas, se dice que ha sido tal, que a los afligidos en el espíritu, lejos y cerca, se le acercó y recibió mucha comodidad de sus instrucciones. "

El Sr. Perkins tenía un talento sorprendente para la lectura de libros. La leyó tan rápidamente, que se apareció a leer nada, sin embargo, tan precisa, que parecía leer todos. Además de su predicación frecuentes, y otras funciones ministeriales, escribió varios libros excelentes, muchas de las cuales, debido a su gran valor, fueron traducidas al latín, y se envía al extranjero, donde fueron muy admirado y estimado. Algunos de ellos se está traduciendo al francés, neerlandés y español, fueron dispersados a través de las diversas naciones europeas. Voetius y otros teólogos extranjeros, han hablado de él con gran honor y estima. El obispo dijo Hall, "se destacó en una resolución distinta, una destreza poco común en la limpieza de los matices oscuros de las escuelas, y en una explicación sencilla de los temas más perplejo." Y aunque él fue el autor de tantos libros, que se coja de su mano derecha, le escribió a todos con su izquierda. Se utiliza para escribir en el título de todos sus libros, "Tú eres un ministro de la Palabra: tu mente para los negocios".

Este divino celebrado era un puritano a fondo, tanto en la teoría y en la práctica, y fue más de una vez convocada ante sus superiores para no conformidad, sin embargo, era un hombre de paz y de una gran moderación. Le preocupa el pelaje de un puro reforma de la iglesia, y para promover el objeto deseado, se unió con sus hermanos en sus asociaciones privadas, y en la suscripción del "Libro de la Disciplina". Queja, sin embargo, que se le imputan, que había manifestado, antes de la celebración de la Cena del Señor, que no el ministro de recibir el pan y el vino de las manos de otro ministro, sino de sí mismo era una corrupción en la iglesia, que a arrodillarse en el sacramento era supersticioso y anticristiano, y que a su vez, sus rostros hacia el oriente, fue otro de corrupción. Se presentaron cargos contra él, pero fueron despedidos después de haber aclarado sus posiciones por su propio testimonio. Aunque lo hizo, no se sabe si fue absuelto de todos los cargos, o si surgieron nuevos problemas para él, mientras que en la universidad.

El Sr. Perkins fue tan piadoso y ejemplar en su vida, que la misma malicia no ha podido reprochar a su carácter. En su predicación era un solo comentario sobre su texto, de modo que su práctica era un solo comentario sobre su predicación. Era, naturalmente alegre y agradable, más bien reservado con los extraños, pero familiar a su conocimiento más allá. Era de mediana estatura, tez rojiza, pelo brillante, y con tendencia a engordar, pero no a la ociosidad. Era estimado por todos, dice Fuller, como un dispensador de dolor y fiel de la Palabra de Dios, y su gran piedad le procuró la libertad en su ministerio, y el respeto a su persona, incluso de aquellos que difieren de él en otros asuntos. Él está clasificado entre los becarios y se enteró de los escritores del Christ's College, Cambridge. Estilos Churton él "el sabio y piadoso, pero calvinista Perkins," como si el calvinismo era una mancha considerable en su carácter. Toplady, por el contrario, lo aplaude a causa de sus opiniones calvinista, y lo denomina "el sabio, santo, y Perkins laborioso." El arzobispo Usher celebró tenido la más alta opinión de él, y con frecuencia expresaron su deseo de morir como santo Sr. Perkins no, que expiró a llorar por la misericordia y el perdón. Aquí fue, de hecho, satisfecho, porque sus últimas palabras fueron: "Señor, perdona mis pecados, especialmente de omisión".

Algunos materiales sobre el Bio Perkin tomado de
"La vida de los puritanos", por Benjamín Brook, Publicado por Soli Deo Gloria.
http://www.apuritansmind.com/WilliamPerkins/WilliamPerkins.htm

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Catalina de Siena

Catalina de Siena



Catalina Benincasa, conocida como Santa Catalina de Siena O.P., (* Siena, 25 de marzo de 1347 – † Roma, 23 de abril de 1380) fue una santa católica. Esa iglesia la reconoce como co-patrona de Europa e Italia y Doctora de la Iglesia Católica. Hija número 23 de un total de 25 (su hermana gemela Juana, la vigésimo cuarta, vivió sólo pocos meses) de Jacobo Benincasa, tintorero, y de Lapa Piagenti (o Piacenti), hija de un poeta local.

jueves, 11 de marzo de 2010

Juan Carlos Ortiz

Juan Carlos Ortiz



El Dr. Juan Carlos Ortiz, originario de Buenos Aires, Argentina, es Pastor del Ministerio Hispano de la Catedral de Cristal en Garden Grove, California. El tambien es profesor de la Fuqua School of Communications de la iglesia.Ha fundado cinco iglesias y fue pastor de la iglesia mas grande de Buenos Aires en el período de 1966–1978. El pastor Ortiz es uno de los pioneros en el mundo en restaurar la práctica neotestamentaria del Discipulado en Células o grupos pequeños.

Tambien ha predicado en los cinco continentes y enseñó en el Instituto Biblico de la Plata, Argentina. Por cinco años, el Dr. Ortiz produjo la serie televisiva, "La Hora de Poder," que estuvo en el aire en una docena de paises en Latinoamerica. El tambien tiene dos programas radiales.Sus libros son mundialmente reconocidos: Discípulo, Llamado al Discipulado (inglés), Este Evangelio será predicado (inglés), El llanto del Corazón Humano (inglés), Viviendo con Jesús Hoy (inglés), y Dios está mas cerca de lo que te imaginas. Varios de estos libros han sido traducidos en la mayor parte de idiomas europeos y lenguas asiaticas.

El propósito de este página es presentar recursos que el pastor Ortiz comparte con sus amigos - de los cuales tengo el honor de ser parte - . Estos recursos implican charlas, sermones y cartas que él nos ha compartido y que contienen verdades Escriturales de gran profundidad. Personalmente he sido influenciado por el pensamiento del pastor Ortiz desde mi adolescencia, cuando recibí a Jesús como Señor y fui discipulado en una Célula de estudiantes que operaba en mi colegio. Mas tardé pasé a liderar una célula con apenas 16 años y el libro "Discípulo" de Juan Carlos Ortiz marcó mi vida positivamente para siempre.

Sirva esta página al mismo tiempo para honrar el trabajo y la influencia que ha tenido Juan Carlos en las manos de Su Señor, en el establecimiento de Su Reino en Latinoamérica.

Esta página está siendo publicada bajo permiso escrito del Pastor Ortiz.

Eugenio Maltez Lacayo

Equipo Plantador de Iglesias

LA VIÑA Comunidad Cristiana

El Vaticano La Gran Ramera

Víctor I

Víctor I, (* África, ¿? – † Roma, 28 de julio de 199).
Papa nº 14 de la Iglesia católica de 189 a199.
San Víctor I
Víctor I

14º Papa de la Iglesia católica
18928 de julio de 199
PredecesorEleuterio
SucesorCeferino
NombreVíctor
Nacimiento¿?, África

Hijo de Félix, será el primer papa que afirme la existencia de un magisterio moral del obispado de Roma sobre los otros obispados de la Iglesia y comienza a sustituir el griego utilizado en la liturgia por el latín, aunque la misa seguirá celebrándose en griego hasta el año 230.

Durante su pontificado, Víctor sentó las bases para la celebración de los concilios al ordenar a los obispos del orbe cristiano que se reunieran en sínodos para considerar --confiaba él-- la condena de la celebración de la Pascua según la costumbre judía que la celebraba el día 14 del mes de Nisán aunque no coincidiera en domingo.

Los obispos de Asia Menor, encabezados por Polícrates obispo de Éfeso, rehusaron abandonar la práctica que, según ellos y tal y como le expresó Polícrates al papa en una carta que le envió hacia 190 D.d J.C., esta práctica, conocida como cuartodecimal fue la de los apóstoles Felipe yJuan, y la de Policarpo de Esmirna y Melitón de Sardes.

Como respuesta, Victor envió una carta a los obispos declarando excluidos de la comunión a las iglesias de Asia. Esta decisión trajo un gran revuelo entre los obispos. Entonces intervino Ireneo y, después de afirmar que él personalmente mantenía el domingo para la celebración de la Pascua, le rogaba al Papa Víctor a seguir la posición de sus predecesores y que aceptara la duplicidad de costumbre.

Parece ser que Víctor quiso imponer su voluntad sobre la celebración dominical de la Pascua, pues Blasto, que era un fuerte defensor de la práctica cuartodecimal se separó de la Iglesia creando un cisma.

Aproximadamente en el 198, Víctor excomulgó a Teodoto, un curtidor de Bizancio por practicar la doctrina adopcionista, aunque no pudo impedir que sus discípulos siguieron propagando sus ideas en Roma.

A finales del Siglo II fueron instalándose en Roma representantes de todas las tendencias. Roma va a ser la arena donde se enfrentan al cristianismo distintas ideas y vertientes de un gran número de escuelas heterodoxas que habían proliferado a todo lo largo del Imperio. En Roma se encuentran individuos procedentes de Asia, de Siria, de Egipto, de Mesopotamia. Roma es ahora una gran ciudad consmopolita donde se dan citas todas las razas y religiones. En ella se habla griego lo mismo que latín. La Iglesia se ve afectada por la influencia de la urbe en ella en el aspecto de cultura y civilización.

Por otra parte, estableció que, en casos de emergencia, se pudiese utilizar cualquier agua para el bautismo.

Falleció el 28 de julio de 199 tras sufrir martirio.

Enlaces externos
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Obras

lunes, 1 de marzo de 2010

Marción

Marción de Sinope (*c. 85 en Sínope (Ponto); † c. 160 en Roma [ciertos autores dan 95-161]) fue un heresiarca cristiano del siglo II, fundador de la secta marcionista. Su doctrina se resume en la existencia de dos espíritus supremos, uno bueno y otro malo, y considera al Dios del Antiguo Testamento un inferior de éstos, simple modelador de una materia preexistente.


Marción desplegando su canon
Rechazaba por tanto el Antiguo Testamento, y del Nuevo sólo aceptaba el Evangelio según san Lucas y las epístolas de San Pablo. Fue excomulgado por su padre que era obispo de Sínope, luego readmitido a la iglesia de Roma en 139 y declarado hereje y excomulgado en 144.

Vida

Era un griego convertido al cristianismo. Muy rico, ya que era naviero, viajó a Roma entre los años 120 y 130, con la idea de intervenir en la propagación de la fe.
Marción fue un gran adepto de Pablo, y como griego, no entendía que el cristianismo mantuviera una conexión judía. Consideraba que la Versión de los Setenta no era auténtica y carecía de autoridad. Influido por las enseñanzas de los gnósticos, concibió una nueva forma de entender el cristianismo.
Rechazó de plano el Antiguo Testamento, pues creía que este hablaba de un Dios sangriento y vengativo y propuso que el Dios Creador no era el mismo que el Dios padre de Cristo (que es una forma de dualismo). Rechazó el uso del miedo a Dios para imponer la obediencia. Se apoyaba sólo en el amor como sostén de la ética.
Escribió un primer canon, en el que sólo incluía los escritos de Pablo, dejando sólo algunas epístolas como auténticas (quitó la a los Hebreos y las llamadas pastorales), y el Evangelio según san Lucas (sin los dos primeros capítulos). Después de este canon, el cristianismo ortodoxo se dio cuenta de que era necesario organizar la maraña de escritos que se habían producido desde el origen del cristianismo y publicó su propio canon, que llegó a ser lo que hoy conocemos como Nuevo Testamento.
Según un texto antiguo, Marción decía que el Demiurgo robó elementos lumínicos del mundo verdadero, y con ellos creó el universo físico que conocemos. Debido a la creencia generalizada en la proximidad de la parusía, no creía en el matrimonio y entendía que la procreación era una invención del Dios perverso del Antiguo Testamento.
No queda ninguno de su escritos y todo lo que sabemos de él son los escritos de Tertuliano condenándolo. Sin embargo, se tienen noticias de al menos dos textos, uno conocido como Antítesis, y el otro su versión de la Biblia.
Está considerado el mayor peligro que sufrió el cristianismo primitivo, porque estaba muy organizado y disponía de mucho dinero para predicar sus teorías. Marción fue condenado como hereje y expulsado de Roma. Su partida fue un duro golpe para las arcas del cristianismo romano.
Sin embargo, Tertuliano menciona que al final de su vida se convirtió y prometió hacer volver a la ortodoxia a sus seguidores, tarea que le fue impedida por la muerte.1 Después de su muerte se extendieron grandemente sus ideas tanto hacia el este como hacia el oeste. En Oriente la herejía duró hasta el siglo X.
Notas

↑ Cf. De praescr. 30.
Bibliografía

Berthold Altaner, Patrologia, Marietti, Casale Monferrato 1992, ISBN 88-211-6700-3

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