Mostrando entradas con la etiqueta Arca de Noé. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arca de Noé. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de junio de 2008

Investigación Arqueológica Wyatt - El Arca de Noé

Investigación Arqueológica Wyatt
El Arca de Noé

En el año de 1959, el piloto de un avión Turco tomo fotografías aéreas de un objeto con la forma de un barco en los Montes Ararat para el instituto Geodetic de Turquía. El Dr. Brandenburger de la Universidad estatal de Ohio, E.E.U.U., después de estudiar las fotografías concluyo, " no tengo ninguna duda, que este objeto es un barco. En toda mi carrera, nunca he visto un objeto como éste en una fotografía aérea." El Dr Brandenburger era un experto en fotogrametría que había descubierto las bases de misíles en Cuba, durante el gobierno de Kennedy.



Un equipo norteamericano realizó una expedición de un día y medio al sitio, apenas bastante tiempo de realizar la prueba científica. Hicieron un agujero a un lado de la estructura con dinamita, aunque algunas maderas petrificadas fueron reveladas, su conclusión fué, " nada de interés arqueológico ". Si este objeto fuera El Arca de Noé, tendría aproximadamente 4400 años de antiguedad así que la madera tendría que estar petrificada. Asi que encontrar piedras alisadas como la madera seria suficiente evidencia. Sin embargo, debido a que el material no tenía ningún anillo de crecimiento, el equipo decidío que no podría ser de madera. Pero ésto realmente prueba ser cierto?

Las condiciones del mundo antes de el diluvio Bíblico, fueron muy diferentes a las de ahora. La Biblia dice, "....porque Jehová Dios todavía no había hecho llover sobre la tierra .....sino que subía de la tierra un vapor que regaba toda la faz de la tierra...." (Génesis 2: 5, 6). Los anillos del crecimiento en la madera son causados por la lluvia, así que en un ambiente antes del diluvio, sin lluvia, los árboles no tendrían anillos de crecimiento. Y esto es exactamente lo que encontró el equipo norteamericano! De hecho, si el material tuviera anillos de crecimiento, no podría ser el Arca de Noé.

Depués de ver un artículo publicado en la revista LIFE que hablaba sobre la expedición, Ron Wyatt un arqueólogo aficionado, visitó el sitio en 1977. Esta le llamo poderosamente la atención y decidió que la estructura merecía que se continuara con las investigaciones para saber si podría ser el Arca de Noé.

/

Localizada a 6.300 pies sobre el nivel del mar, estaría demasiado alto para ser los restos de un barco debido a una inundación local. Está a más de 200 millas del mar más cercano. Las dimensiones concuerdan con la descripción Bíblica de El Arca de Noé descrita en Genesis 6:15, midiendo 300 cubits de largo. La anchura era mayor que la mencionada en la Biblia debido a que los lados del barco se habían colapsado, lo que se entiende en un barco con esta antiguedad.

.


El radar penetrante de tierra demostró que el barco túvo tres cubiertas, las dos cubiertas superiores se había derrumbado dejando la cubierta inferior intacta la cuál contuvo 144 cuartos. Paredes, cavidades, una puerta cerca del frente, rampas, y cisternas grandes cercanas a la proa también fueron localizadas. La exploración de radar reveló cuatro protuberancias que se extendían de la popa que eran probablemente estabilizadores.



Ron probó el material en los laboratorios de Galbraith en Knoxville, Tennessee y demostró ser madera laminada petrificada. Pruebas de carbón mostraron que las muestras del sitio contuvieron un contenido mucho más alto de carbón que los alrededores. El espécimen del sitio demostró tener 4,95% carbon, mientras que el espécimen de los alrededores, tuvo 1,88%. Así el espécimen del sitio habría sido antes materia viva. Tales sofisticaron las aleaciones como hierro, titanio y aluminio también demostrados estar presentes. Con solamente un examen superficial la costilla enmadera y las viguetas de la cubierta son claramente visibles a lo largo de la longitud entera de la nave.




Con el uso de cuatro diferentes tipos de detectores de metales, se hallaron miles de remaches de metal en el sitio. Hierro fue encontrado a intervalos regulares los que compusieron un modelo de líneas horizontales y verticales "que entrecruzaban" el barco, demostrando hierro en los niveles de cada mampara. La ciencia convencional enseña que la edad de hierro precede a la época de el diluvio, pero la Biblia en Génesis 4:22 dice, "Tubal-cain (era), artifice de toda obra de bronce y de hierro". Nódulos de hierro también fueron encontrados en cerca de 5400 lugares, que muestran modelos lineares constantes con la hechura del casco.


En 1991, Greg Brewer, encontró una cornamenta petrificada en la cara de el arca. Como resultado de una base que perforaba Ron encontró el pelo de un roedor extinto, excremento animal petrificado y cabello humano pelirojo.

Todas las expediciones se han hecho al Monte Ararat, pero que dice la Biblia realmente sobre el lugar de reclinación de la Arca de Noé? Genesis 8:4, "Reposó el Arca en el mes séptimo, a los diecisiete dias del mes, sobre los montes Ararat"

La Biblia no dice que el Arca reposó sobre el Monte. Ararat, pero sí en la región montañosa de Ararat. Ahí exáctamente es donde encontramos este objeto en forma de barco, está situada cerca de quince millas al sur de el Monte Ararat.

Los nombres de los lugares circunvecinos estan asociados interesantemente a la descripcion bíblica de el diluvio. El valle se llama "El valle de los Ocho", en referencia a los ocho sobrevivientes de el Diluvio, Noé y su esposa, sus tres hijos y sus esposas. Una aldea en el valle traduce ' La aldea de Ocho ', donde varias Anclas de piedra gigantes pueden ser encontradas a miles de pies sobre el nivel del mar y a cientos de kilómetros del mar más cercano.Sobre las anclas de piedra hay cruces cristianas talladas del período de las cruzadas, evidencia que la gente en la época de las cruzadas también reconocieron el significado cristiano de las anclas de piedras. Hay trece de estas anclas de piedra que todas yacen en línea directa con el barco. Evidentemente, Noé las soltó mientras las aguas descendieron y momentos antes de que el Arca reposara.




Actualizacion no. 1 2 3 4 5 6 7


Cerca a esta aldea existe otra aldea más pequeña con un nombre que se traduce como " El cuervo no pudo posarse ". Indudablemente, refiriéndose al momento cuando Noé liberó a un cuervo desde el Arca.

Otra aldea se llama " Donde los remos fueron invertidos ", otra vez sugiriendo que un barco pasó alguna vez sobre este sitio, donde comenzó a descender a su lugar de reposo final.

El Gobierno Turco también ha enviado a su propio equipo arqueológico, el cual recuperó cuatro barras intactas del metal, cada barra de cuatro pies de largo aproximadamente. Éstos ahora están en posesión del Ministerio de Minas y de Minerales, en Turquía.

Se ha dedicado oficialmente este sitio como un parque nacional, declarando que son los restos de
El Arca de Noé!


Centro de visitantes que construyo Ron con un modelo del Arca
el gobierno Turco Parque Nacional


Diagrama realizado con el radar de subsuelo

Enlaces relacionados

http://www.fortunecity.com/meltingpot/oxford/1163/id21.htm

Noé

Noé

Noé
Patriarca de Israel
Precedido por Adán
Sucedido por Abraham
Profeta del Islam
Precedido por Adán
Sucedido por Abraham

Noé ('consuelo' en hebreo, נוח Nóaḥ נח en árabe Nōªḥ, نوح Nūḥ), en la mitología hebrea fue el elegido por el dios Yahweh para sobrevivir al diluvio universal.

Mitología

Orígenes

Según el relato del Génesis - la principal fuente de referencia sobre este personaje - Noé fue el único varón hallado justo de toda la generación contemporanea a él, puesto que los demás, influenciados por los hijos de los ángeles caídos (los Nefilim), estaban sumidos en el pecado y por su culpa la tierra "se hallaba llena de violencia". Noé fue hijo de Lamec, pero no hay que confundir a este Lamec, descendiente del tercer hijo de Adán, Set, con el Lamec descendiente de Caín el cual por un asesinato tendría que ser vengado "setenta veces siete". Este Lamec, a su vez, fue hijo de Matusalén, conocido por ser el ser humano que muere con más edad de los citados en toda la Tanáj (969 años); el cual es hijo a su vez de Enoc, quien, según una tradición posterior, profetizó sobre la llegada del Mesías y escribió sus visiones (véase Libro de Enoc)

Noé fue padre, asimismo, de Sem, Cam y Jafet, de los cuales, ´según la leyenda bíblica, se repobló toda la tierra

Noé segun "El maestro francés"(Französischer Meister). Magyar Szépművészeti Múzeum, Budapest. c.1675.
Noé segun "El maestro francés"(Französischer Meister). Magyar Szépművészeti Múzeum, Budapest. c.1675.

El Diluvio Universal

Artículo principal: Diluvio universal

Yahweh Elohim, hastiado de la perversión humana,le habría dicho a Noé: "Voy a arrojar sobre la Tierra un diluvio [...] contigo haré yo mi alianza, construye un arca y mete en ella a tu familia y a una pareja de animales de cada especie. Según una interpretación posterior, además, Noé pasó 120 años advirtiendo a sus contemporáneos del peligro que los amenazaba, pero no le hicieron caso. Este añadido a la leyenda tal vez se deba a una lectura del texto de Génesis 6:3, el cual dice textualmente:

"Dijo Yahweh al ver estas cosas: con el hombre mi soplo para siempre no habitará, siendo éste solo carne. Asi que sus días vendrán a ser 120 años"

El diluvio comenzó el año 600 de la vida de Noé, y tuvo una duración de cuarenta días con sus noches respectivas, durante los cuales toda la tierra conocida llegó a estar bajo las aguas, destruyendo todo rastro de vida animal, exeptuando a los animales que junto a Noé, su esposa y sus hijos y nueras, estaban en el arca.

Después de cierto tiempo Yahweh se acordó de la familia de Noé e hizo que las aguas comenzaran a decrecer de la faz de la tierra, no obstante Noé espero aún más, y cuando ya no pudo con su paciencia, destapó la cubierta del arca, y envió un cuervo para averiguar si el agua ya se había retirado completamente, el cuervo daba vueltas por todas partes y no hallando lugar donde posarse, regresó al arca.

Pero Noé no se daba por vencido, asi que envió una paloma, la cual volvió al arca, lo mismo que el cuervo.

Siete días después Noé volvió a enviar la paloma, volviendo dicha ave con una ramita de olivo en el pico "a la hora de la tarde", con lo que Noé entendió que el proceso de retiro de aguas de la tierra estaba avanzando.

Después de otros siete días el patriarca volvió a enviar la paloma, la cual no volvió más a él.

En el año 601 de la vida de Noé la tierra se secó, y no obstante su deseo por abandonar el arca, Noé y su familia esperaron un mes más, hasta que Yahweh Elohim les ordenó salir.

Maldición de Canaán

Después del Diluvio, el Génesis nos dice que Noé probablemente se hace agricultor y nos lo muestra plantando una viña, de cuyo vino se emborracha, Cam ve "la desnudez" de su padre, el cual al saberlo pronuncia una maldición en contra del hijo de éste Canaán, del cual profetiza que llegará a ser esclavo de Sem y Jafet, maldición que, según algunos autores, se cumple cuando Israel (de origen Semítico) somete a los Cananeos, si bien permite que algunos, como los habitantes de Gabaón, continúen con vida a cambio de ser siervos. Posteriormente, el propio Israel, incluyendo a los descendientes de los cananeos supervivientes, llegan a ser siervos de pueblos que nacieron de Jafet, cumpliendo así la profecía de Noé.

Después de esto, se nos informa que murió Noé trecientos ciencuenta años después del diluvio, a la edad de novecientos cincuenta años. No se informa ni del lugar ni de su tumba.

Antecedentes de la leyenda de Noé

La figura de Noé, sea lo que fuere de sus remotos orígenes, representa a los diversos niveles de la Escritura el tipo del hombre justo que se libra del castigo y se beneficia de la salvación. En medio de la iniquidad que destruye al mundo, emerge como principio de una humanidad nueva y viene a ser así una prefiguración de Cristo.

1.-Las tradiciones del Génesis. Si la explicación popular relaciona el nombre de Noé (Noah) con el verbo Naham (consolar), es quizá por alusión al viñador Noé (Gén 9,20), cuyo vino consuela a los hombres de su penoso trabajo (5, 29). En realidad, la consolación de Noé viene de las palabras por las que Dios, después del diluvio, se compromete a no maldecir ya a la tierra (Gén 8, 21). A pesar de la benevolencia divina, el hombre puede todavía fallar, como un Noé embriagado, padre de un Cam de malas costumbres (Gen 9, 20-25). A través de Cam se condena a Canaán: sus cultos licenciosos, asociados a la embriaguez, se oponían a la vigilancia, cuyo modelo debía ser Noé. Noé en tanto que héroe del diluvio, aparece como el justo por excelencia. Gracias a su justicia logra escapar de la ruina de un mundo condenado, y reconciliar con Dios a la tierra y a sus habitantes. La tradición sacerdotal vio en esta reconciliación una alianza de amplitud universal (Gen 9), extendida al conjunto de los descendientes de Noé (cf Gen 9,1; 10,32) 2.-Los profetas y los sabios acentúan diversamente el valor ejemplar de los rasgos de Noé. Si bien éste aparece como un testigo de una responsabilidad estrictamente personal delante del juicio (Ez 14, 14), sin embargo, su alianza con Dios, es la prenda de una misericordia paciente (Is 54, 9s). Más allá de los juicios temporarios, habrá siempre un resto, al que se preservará para garantizar la continuación del designio de salvación. Noé es el tipo de este resto (Eclo 44,17), que constituye el pueblo justo y estará finalmente representado en la sola persona del Mesías. El justo salvará al mundo como Noé en tiempos del diluvio cuando “la esperanza del universo se refugió en un frágil esquife… y dejo en el mundo el germen de una generación nueva” (Sab 14, 6; cf 10, 4s). 3.- En el Nuevo Testamento es Noé, según el evangelio, un modelo de vigilancia; contrariamente a sus compañeros despreocupados, vivió en la espera de un juicio de Dios (Mt 24, 37ss p). Todavía más claramente, la carta a los Hebreos lo presenta como el testigo de la fe frente a la incredulidad; el justo que creyó con la sola garantía de la palabra de Dios (Heb 11,7). En las cartas de Pedro aparece Noé bajo aspectos nuevos. No sólo es justo en sí mismo, sino también heraldo de la justicia divina que anuncia a los hombres la inminencia del juicio (2Pe 2,5; cf. 3,5). Este juicio sólo pesa sobre el mundo malo. Noé emerge de él como el tipo del hombre salvado en Cristo, puesto que la salvación que le es otorgada prefigura la salvación por las aguas del bautismo (1Pe 3,20s).

Aunque esta es la versión más conocida en Occidente, existen otra version de la historia de este mismo diluvio. En la mitología mesopotámica, Gilgamesh, antiguo rey sumerio, se encuentra con Utnapishtim, especie de Noé que sobrevive al diluvio.

Igualmente existen otras historias de diluvio a través del mundo, pero sin pruebas de que estén posiblemente relacionadas, como sucede con la versión de Noé y la de Gilgamesh.

Enlaces relacionados

Véase también

Enlaces externos

Commons

http://es.wikipedia.org/wiki/No%C3%A9

miércoles, 23 de abril de 2008

Indagación histórica sobre el Arca de Noé II

Indagación histórica sobre el Arca de Noé II


Su importancia si es real

Si se puede verificar sin lugar a dudas que el arca de Noé todavía está en el monte Ararat, la importancia de tal verificación sería monumental. La recuperación del arca sería una prueba muy impor­tante de que el diluvio sí ocurrió. Nos preguntaríamos entonces:¿de qué otro modo pudo el arca alcanzar tal altura? No hay árboles en Ia vecindad inmediata, para poder construir el arca, así que debe postularse alguna teoría en cuanto a la forma en que llegó allí,

Si no se puede dar una explicación racional de su existen! u entonces debe tomarse muy en serio el relato bíblico sobrenatural La narración bíblica del diluvio y el arca recibiría una confirmación definitiva

Si se puede confirmar esto, entonces indirectamente se esta demostrando la existencia de Dios, pues la idea del arca presupone un diluvio que, a su vez, supone un juicio. No es factible la suposición que este gran barco existía por casualidad cuando vinieron las lluvias y sus habitantes se subieron a él y sobrevivieron por un extenso período de tiempo. La Biblia dice claramente que el arca fue construida para proteger a Noé, su familia y dos ejemplares de cada especie de animales de la destrucción del diluvio, que fue un juicio de Dios. Fundamentándose en este tipo de argumento, se puede partir de la información del arca para demostrar la existencia de Dios. Como este argumento está basado en pruebas circunstanciales, no se puede deshacer fácilmente.

Objeciones

Hay varias objeciones con respecto ala identificación del objeto del monte Ararat con el arca de Noé.

El sitio de desembarco

Nunca se ha establecido con firmeza que la montaña de las expediciones modernas sea aquella en la que desembarcó Noé. El investigador Arthur Custance señala esto:

"Además, no hay certeza, como se ha dicho una y otra vez, de que el arca encallara en esta montaña. Las Escrituras solo dicen los montes de Ararat (Génesis 8:4) y Ararat es casi con certeza todo un distrito (Jer. 51:27) que contiene varios sitios posibles de desembarco. (Arthur C. Custance,The Fllod:Local or Global, El diluvio: local o mundial, p.104)

Sin embargo, las exploraciones se han llevado a cabo en el Gran Ararat, la montaña más grande de la región, que tiene una tradición muy larga de haber sido el lugar donde reposó el arca. El Gran Ararat es la mejor opción, si se tiene en cuenta su altura y la larga y bien documentada tradición con respecto a la existencia del arca. Todos los fragmentos de madera encontrados y las afirmaciones de haber visto el arca están relacionados con el Gran Ararat. Así pues, el argumento (je Custance presentado antes no es muy persuasivo.

Las leyendas

Otra objeción similar viene de Bernard Ramm, que dice: "Las leyendas del hallazgo del arca en el monte Ararathan surgido durante siglos…Hasta la fecha, tales leyendas sobre el arca son pura ficción…El arca no descendió sobre la cima del monte Ararat (a unos 5.100 metros de altura), sino sobre la cordillera del Ararat. Si ese es el caso, el arca desapareció hace mucho tiempo por putrefacción, usada como leña o como material de construcción (Bernard Ramm, The christian view of Science and Scripture, el enfoque cristiano de la ciencia y las escrituras, p.158)

La altura de 5.100 metros donde se supone que reposa el arca ahora presenta algunas dificultades para ciertos escritores: "Las aguas llevaron el arca hasta la cordillera del Ararat. El texto hebreo no afirma que el arca fue depositada en la cumbre de 5.100 metros de altura, sino que el arca reposó en alguna parte de la cordillera del Ararat. Se hubiera necesitado un milagro especial para bajar a Noé y a su familia de esas vertiginosas alturas donde el frío debe haber sido extremo (Bernard Ramm, obra citada, p. 162).

Custance arguye de modo similar:

Todas las veces que ha sido visto, ya sea desde el aire, con binoculares o por alpinismo, se sugiere que el sitio era, o es ahora, difícil acceso. Muchos de los animales habrían tenido dificultad para descender al nivel del mar.. .

"La escena que creamos puede ser entonces bastante irreal. Hasta que sepamos a ciencia cierta lo que en realidad quiso decir el escritor bíblico con la expresión 'sobre los montes de Ararat', no nos encontramos en buena posición para afirmar vigorosamente que el arca reposó a una altura de varios millares de metros sobre lo que conocemos ahora como el monte Ararat.

"Los relatos dados por escritores de la antigüedad como Josefo (Antigüedades, 1,3,5), sobre madera tomada del arca en los primeros siglos de nuestra era, excluyen casi con certeza cualquier supuesto sitio como el de referencia, cuya visita supone la organización de una expedición de alpinismo con todos los detalles del equipo moderno para escalar montañas" (Arthur C. Custance, obra citada, p. 105).

No obstante, la Biblia aclara que el arca sí reposó en la cima del monte Ararat, como lo demuestra John C. Whitcomb:

"Ciento cincuenta días después de que comenzó el diluvio, las aguas comenzaron a retirarse y el arca reposó sobre uno de los picos más altos de las montañas (pues el arca tocó tierra el mismo día que las aguas comenzaron a retirarse, Génesis 7:11; 8:3,4). Sin embargo, diez semanas más tarde no se podía ver nada por encima del nivel de las aguas, excepto otros picos de montañas (8:4, 5). Y todavía se necesitaron veintiuna semanas más para que las aguas descendieran

"La escena que creamos puede ser entonces bastante irreal. Hasta que sepamos a ciencia cierta lo que en realidad quiso decir el escritor bíblico con la expresión 'sobre los montes de Ararat', no nos encontramos en buena posición para afirmar vigorosamente que el arca reposó a una altura de varios millares de metros sobre lo que conocemos ahora como el monte Ararat.

"Los relatos dados por escritores de la antigüedad como Josefo (Antigüedades, 1,3,5), sobre madera tomada del arca en los primeros siglos de nuestra era, excluyen casi con certeza cualquier supuesto sitio como el de referencia, cuya visita supone la organización de una expedición de alpinismo con todos los detalles del equipo moderno para escalar montañas" (Arthur C. Custance, obra citada, p. 105).

No obstante, la Biblia aclara que el arca sí reposó en la cima del monte Ararat, como lo demuestra John C. Whitcomb:

"Ciento cincuenta días después de que comenzó el diluvio, las aguas comenzaron a retirarse y el arca reposó sobre uno de los picos más altos de las montañas (pues el arca tocó tierra el mismo día que las aguas comenzaron a retirarse, Génesis 7:11; 8:3,4). Sin embargo, diez semanas más tarde no se podía ver nada por encima del nivel de las aguas, excepto otros picos de montañas (8:4, 5). Y todavía se necesitaron veintiuna semanas más para que las aguas descendieran bastante para que Noé pudiera desembarcar sobre los montes de Ararat. Nunca se ha podido explicar a satisfacción cómo un diluvio de tal profundidad y duración pudo haber cubierto sólo una porción limitada de la superficie de la tierra" (John C. Whitcomb, The World that Perished, El mundo que pereció, p. 46).

¿Dónde reposó?

Custance presenta otra interesante objeción:

"Casi toda la investigación ha sido dirigida hacia la ladera, en vez de la cima de la montaña donde se supone que reposó. Parece difícil justificar esto a menos que se suponga que después de detenerse en la cima y descargar, el arca más tarde se resbalara por la ladera de la montaña. ¿Es posible que un barco tan grande pueda moverse tan fácilmente — si no es por un terremoto o un deslizamiento de tierra? Pero la suposición parece siempre ser que el sitio de ahora, fue donde reposó. ¿Cómo pudo reposar abajo, en la ladera de la montaña, sin haber aparecido la tierra seca todavía? Si se hubiera detenido, digamos, a trescientos metros de la cima, esta distancia de tierra descubierta de la que las aguas ya se habían retirado, habrían constituido 'tierra seca' mucho antes de que el arca se detuviera. ¿Cómo puede decirse entonces que el arca haya tocado fondo unos 74 días antes que la tierra seca fuera visible por alguna parte?

"La hoja de olivo que la paloma trajo al arca sugiere que esta ave había encontrado árboles verdes a cierta elevación que debe haber estado muy por debajo de la altura donde se dice que el arca reposa hoy en día. Y si mis argumentos tienen algún peso con respecto a la falta de tierra seca cuando el arca reposó, ésta debe haber tocado tierra en una elevación aún más alta que ésta. En ese caso, ¿dónde pudo la paloma encontrar una hoja de olivo a esa altura? La mayor parte de la tierra de alrededor estaba todavía debajo del agua. Era, además, una hoja tomada de un olivo, no una brizna de hierba que se había hallado flotando. Tal vez pudo haber sido hallada a cierta distancia del arca, pero parece razonable suponer que el arca no estaba, en realidad, reposando a una altitud de varios millares de metros, así que el olivo no había estado sumergido bajo estos millares de metros cúbicos de agua: tal vez era un olivo situado en la cima de una elevación como la del monte de los Olivos, a medio sumergir" (Arthur Custance, ob. cit., pp. 104, 105).

No es difícil resolver esta objeción. No hace falta suponer que la ubicación presente de los restos del arca sea el lugar donde reposó. Hay buenas razones para creer que en tiempos recientes el arca se ha deslizado un poco (véase John Warwick Montgomery, ob. cit., p. 374).

¿Una señal de la segunda venida de Cristo?

Han surgido muchas preguntas en lo concerniente a la oportuni­dad del descubrimiento del arca de Noé. ¿Por qué parece tan cercano? Si se encuentra, ¿qué significaría eso para la edad de escepticismo en que vivimos? Una posibilidad que nos hace pensar es que Dios use el descubrimiento como una señal para indicar el pronto regreso de Cristo, recordando que Jesús mismo dijo que el tiempo de su venida sería como los días de Noé. John Warwick Montgomery desarrolla esta idea así:

"¿Habrá 'cosas terrenales' dadas como señales específicas y adver­tencias del fin de los tiempos? La respuesta de Jesús es afirmativa, pues Mateo 24 y sus paralelos nos hablan de calamidades naturales, guerras, etc. que precederán al regreso de Cristo. ¿Podría estarse preparando una señal aún más explícita para el mundo, que tanto ha olvidado los días de Noé y se preocupa muy poco por lo que no sea 'comer y beber, casarse y darse en casamiento'? ¿Será posible que Dios haya reservado el mismo barco que, como la cruz de madera, salvó a aquellos que se confiaron a él, para presentarlo como un indicador más concreto del regreso de los días de Noé? Tal señal no forzaría a la conversión a quienes prefieren sus valores a los de Dios, más de lo que los milagros manifiestos de Cristo pudieron convencer a los hombres de su tiempo que no le sometieron su vida. Para negarlo tuvieron que recurrir a absurdos, como declarar que 'en nombre del príncipe de los demonios echa fuera los demonios'. El peso de las evidencias de la verdad de Dios ha impulsado a los incrédulos a las mismas irracionali­dades en todas las épocas. El Dios de toda gracia — quien, como en el caso del desconfiado Tomás, con frecuencia muestra mucha paciencia al ofrecer su verdad a los que no la merecen — ¿podría presentar una confirmación definitiva de su Palabra a los que 'oyendo todavía puedan oír' antes de bajar el telón en el drama histórico de la humanidad?

"La Biblia no exige una respuesta afirmativa a esta pregunta, pero tal respuesta sería completamente coherente con las operaciones divinas, tal como aparecen en las Escrituras" (John Warwick, ob. cit., pp. 287, 288).

Una precaución como fundamento de una creencia

Hay buenas pruebas circunstanciales de que parte del arca de Noé ha sobrevivido a los tiempos en el monte Ararat. Y es posible que algún día sea expuesta con su verdadera identidad. Aunque las perspectivas son emocionantes, es menester hacer una advertencia. La veracidad de la fe cristiana no descansa en la vindicación de la existencia del arca de Noé sobre el monte Ararat. Supóngase, por ejemplo, que se demuestre que el gran objeto de madera que está sobre el Ararat no es el arca de Noé. ¿Qué habrá perdido el cristianismo? Nada.

Nuestra fe cristiana está edificada sobre el hecho de que Jesús de Nazaret, de una vez por todas, demostró que El era el Hijo único de Dios por su vida sin pecado, sus milagros y su resurrección de entre los muertos. El cristianismo tiene su firme fundamento en la persona de Jesucristo. Si se le puede refutar, la fe cristiana también se puede refutar. Los supuestos objetos confirmativos como el arca de Noé o el sudario de Turín, reales o no, no constituyen una base. Su autenticidad, aunque sea confirmada no creará fe de forma automática.

La Biblia nos da dos ejemplos apropiados al hablar sobre este tipo de objetos. En el libro de los Números, Dios envió serpientes para castigar a su pueblo rebelde, con motivo de lo cual el pueblo le pidió que lo rescatara. Entonces Dios le dio instrucciones a Moisés de que levantara una serpiente de bronce en el centro del campamento como objeto de fe. Los que habían sido mordidos por las mortales serpientes podrían mirar con fe a la serpiente de bronce y vivir. Sin embargo, esta misma serpiente fue descubierta varios siglos después por los judíos en su templo

Su reacción fue adorar la serpiente, estaban equivocados. La serpiente de bronce no era un objeto santo en sí; era un medio para dirigir la fe del pueblo hacia Dios. El arca también haría el mismo servicio; no debería ser venerada.

Jesús nos dio una importante lección en su relato del hombre rico en el infierno (Lucas 16:19-31). El hombre tenía cinco hermanos a quienes deseaba advertir contra la suerte que les esperaba. Quería que alguien volviera de entre los muertos y les avisara, pues pensaba que de seguro le creerían a tal persona. No obstante, recibió una reprensión por esta idea falsa.

"Jesús dijo: "Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos" (Lucas 16:31). En otras palabras, si no creen las abundantes pruebas que ya se les han dado, ninguna otra evidencia los convencerá. Hay eviden­cias suficientes para que cualquiera tome una decisión inteligente a favor de Cristo Jesús, pero ningún cúmulo de pruebas obligará a nadie a creer contra su voluntad. La verificación del arca de Noé enriquecerá la fe de los ya creyentes, pero no creará fe de forma automática en los incrédulos que no quieren una solución para sus necesidades espirituales.

Situación actual de la búsqueda

Las tensas relaciones entre los Estados Unidos y Turquía, como también la posición cada vez más estratégica del Ararat (a treinta kilómetros de la frontera soviética) ha mantenido a las expediciones alejadas de la montaña desde 1974. Hasta que las condiciones mejoren, la montaña sigue vedada a posteriores investigaciones.

Conclusión

La historia de las veces que ha sido vista según se afirma, así como la madera labrada a mano que fue descubierta, sugieren que cierta parte del arca puede estar todavía en el monte Ararat. Aunque no se puede dar una solución final al antiguo misterio de la existencia del arca, debemos seguir con la mente abierta y con gran expectación. Quizá todavía nos espere ver el descubrimiento más grande de los tiempos modernos.

Enlaces relacionados

Fuente:

Razones ¿Tiene sentido la fe cristiana para el hombre de hoy?, Josh Mc Dowell -Don Stewart,Pag. 78-82.Editorial Vida,Edic. en Español 1983,4ta. impresión


lunes, 21 de abril de 2008

Indagación histórica sobre el Arca de Noé I

Indagación histórica sobre el Arca de Noé


Noé segun "El maestro francés"(Französischer Meister). Magyar Szépművészeti Múzeum, Budapest. c.1675.
Noé segun "El maestro francés"(Französischer Meister). Magyar Szépművészeti Múzeum, Budapest. c.1675.



El Génesis dice claramente que el arca de Noé se detuvo sobre el monte Ararat. Desde tiempos antiguos hasta nuestros días ha habido quienes afirmen haber visto el arca sobre el monte Ararat.

Fernand Navarra, en su libro Noah's Ark: I Touched It (Yo toqué el arca de Noé, pp. 1-3), tiene estos fascinantes comentarios: "El testigo más antiguo que se conoce de la presencia del arca de Noé sobre el monte Ararat es Berose o Berosus, un sacerdote caldeo que escribió historias de Caldea y Asiría.

Este antiguo escritor afirmó que en su tiempo (cerca del 475 a.C., casi 2.000 años después de la fecha tradicional del gran diluvio) la gente todavía subía a la montaña y raspaba la cubierta bituminosa de la madera del arca. Se usaban los pedazos de betún como talismanes.

"Josefo, quien vivió durante la última parte del primer siglo, escribió en Las antigüedades de los judíos que los habitantes de Armenia llaman al lugar donde Noé se detuvo 'El lugar del descenso, pues el arca quedó resguar­dada en ese lugar y la gente muestra los restos del arca allí hasta este día'.

"Josefo también cita otros testigos: 'Jerónimo el egipcio que escribió las Antigüedades fenicias, Manases y muchos más, también mencionan lo mismo.

Nay, Nicolás de Da­masco, en su libro noventa y seis, tiene un relato particular sobre ellos, en el que dice así: 'Hay una gran montaña en Armenia, sobre Minias, llamada Baris, sobre la cual se dice que se salvaron muchos de los que huyeron del Diluvio; y que uno que fue llevado en un arca llegó a puerto sobre «u cima; y que los restos de la madera se conservaron por mucho tiempo'.

San Teófilo de Antioquía confirmó esta declaración. "En el año 330 d.C., Jacob, patriarca de Nisbis, trató de llegar a la cima. El fracasó, pero según la leyenda, un ángel lo visitó y le dio un fragmento del arca. Se dice que se guardó el fragmento en la iglesia de Etchmiadzin, cerca del Ararat, hasta que el edificio fue destruido por el terremoto de 1829 y el fragmento se perdió.

El Gran Ararat (en el centro) y el Monte Masis (a su izquierda) (Landsat, NASA)
El Gran Ararat (en el centro) y el Monte Masis (a su izquierda) (Landsat, NASA)

Ubicación del Monte Ararat dentro del territorio nacional turco
Ubicación del Monte Ararat dentro del territorio nacional turco

El Monte Ararat observado al este de la población turca de Doğubeyazıt
El Monte Ararat observado al este de la población turca de Doğubeyazıt

Monasterio Chor Virap en Armenia con el Monte Ararat al fondo
Monasterio Chor Virap en Armenia con el Monte Ararat al fondo

El Monte Ararat (en turco Ağrı Dağı, derivado del kurdo çiyayê agirî, montaña de fuego; Արարատarmenio) es el pico más alto de la actual Turquía con 5.165 msnm, siendo un volcán inactivo con su cima cubierta de nieves perpetuas. Está localizado en el extremo nordeste de Turquía, a 16 km al oeste de Irán y a 32 km al sur de Armenia, con coordenadas geograficas 39°70′N, 44°30′E. La montaña es considerada como una de las más singulares de la Tierra por su amplia base y la predominancia de su silueta en el paisaje. Un cono más pequeño (3.896 msnm), el Monte Masis, se eleva al sudeste del pico principal. Una meseta de lava se extiende entre los dos pináculos.1

"Guillermo de Ruysbroeck, un viajero flamenco del siglo XIII, llegó al pie del monte Ararat en 1254 de regreso de una expedición a la cordillera de Karakorum. Escribió que la montaña, a la que él llama 'Masis', era 'la madre del mundo', y por eso nadie podía llegar a su cima. 'Super Masis nullus debet ascenderé, quia est mater mundi.' Este mito de la inaccesibilidad del Ararat circuló durante siglos. "Marco Polo (ca. 1254-1324) mencionó la existencia del arca y describió el monte Ararat como una montaña inmensa, que no se podría circundar en menos de dos días y cuya cima no se podía alcanzar debido a las nieves perpetuas. "

Sir John Maundeville contó la historia de Jacob de Nisbis, con una variación. El ángel no le dio al patriarca un fragmento del arca, sino que le ayudó a escalar la montaña. Jacob mismo encontró y trajo el fragmento del arca que se veneraba más tarde en Etchmiadzin. Según Maundeville, muchos nativos se enorgullecían de que habían visto y tocado el arca, pero él seguía escéptico: 'Nadie ha llegado a la cima del monte Ararat después del monje Jacob. Es imposible creerles a los que afirman que han hecho el ascenso.'


"Jean Chardin, un viajero francés del siglo XVII, men­cionó la misma historia milagrosa en su Viaje a Persia y las Indias Orientales. Chardin parece haber creído la historia, maravillándose de que el monje pudiera escalar el monte Ararat, 'pues en todas las estaciones del año la montaña es una enorme masa de nieve'. "

En el siglo XVIII, Joseph Pitton de Tournefort, botáni­co de Aix, Francia, recogió plantas del monte Ararat, pero sólo subió dos terceras partes de la montaña. Algún tiempo más tarde, James J. Morier (fallecido en 1849), diplomático y novelista británico, fracasó en su intento de escalar la montaña. Un bajá del pueblo turco de Bayazid, localizado al pie del Ararat, también fracasó. Había salido a caballo con una numerosa escolta, pero tuvo que detenerse mucho más abajo de la zona de nieve. Cuando un sha de Persia a fines del siglo XVIII ofreció una gran cantidad de dinero a la primera persona que llegara a la cima, nadie intentó siquiera escalar la montaña. "

En 1800 el norteamericano Claudius James Rich relató las afirmaciones sin verificación de cierto Aga Hussein, quien dijo haber llegado a la cima de la montaña y visto los restos del arca. "La historia del ascenso a la montaña del Ararat en tiempos modernos comienza en 1829 con el ruso Frederic Parrot. "Parrot fue médico, profesor de la Universidad de Dorpat, en Estonia y uno de los primeros alpinistas."


John Warwick Montgomery, en The Quest for Noah's Ark, (La búsqueda del arca de Noé pp. 314-317) añade otros detalles con respecto a las afirmaciones de haber visto el arca: "Aun frente a poderosas confirmaciones arqueológicas en cuanto a la historicidad de los primeros cinco libros de la Biblia — aunque los escritos de Moisés se han comprobado históricamente, de acuerdo con la propia evaluación que Jesús hizo de ellos — la opinión popular todavía considera la parte introductoria del libro del Génesis como un mito. Antes de Abraham el material bíblico continúa siendo dudoso. En particular, el relato del Génesis sobre Noé y el arca (Génesis 6 — 9) para muchos parece ser un modelo de cuento infantil.

"Pero se debe hacer una pausa antes de abrazar este punto de vista común. Queda concedido que las confirma­ciones arqueológicas de materiales bíblicos no han ido mucho más allá de Abraham (Génesis 11), pero hace apenas un siglo, como hemos visto, se afirmaba con toda seguridad que Abraham era un mito. De Génesis lia Génesis 9 hay una distancia muy corta y la arqueología bíblica científica ha estado llenando vacíos como éste constantemente durante un siglo.


¿No deberíamos apren­der por la experiencia? "Además, las tradiciones sobre el diluvio universal son bien conocidas entre pueblos tan diversos como los habi­tantes de Laponia y de las islas Fiji; estas tradiciones con frecuencia mencionan un barco en el cual se salvaron unos pocos de las aguas destructoras.

Mi interés como historia­dor en los antiguos relatos del diluvio me llevó a investigar todos los registros documentales de la supervivencia misma del arca de Noé que, según el libro del Génesis, reposó 'sobre los montes del Ararat' (8:4).

Los registros extrabíblicos comienzan con el histórico Berosus (siglo tercero a.C.), quien declara que de este barco que encalló en Armenia todavía queda parte en las montañas y que la gente sacaba brea de él para usarla como amuleto. Desde Berosus hasta el siglo XX hay una corriente constante de informes de la existencia del arca, casi invariablemente asociados con el Gran Ararat (monte Agri) en la frontera oriental de la Turquía moderna. "Entre los testimonios más recientes están los siguientes:

Testimonio de la supervivencia del arca

Fuente

I.Un joven armenio la vio y subió a ella (1902).

II Vista de cerca por una patrulla militar rusa (1916-17).

III.El explorador Hardwicke Knight encuentra una estructura de madera rectangular en el hielo del Ararat (década de 1930).

Un objeto en forma de barco que sobresalía del hielo del Ararat fue fotografiado por el ingeniero George Jefferson Greene desde un helicóptero (1952). Fernand Navarra, explorador aficionado francés, ve bajo el hielo glacial del Ararat un objeto en forma de barco con las dimensiones bíblicas del arca (1952) y más tarde (1955) logra obtener parte de su madera que, sin lugar a dudas, es trabajada a mano, al parecer impregnada con betún y con una edad mínima de 5.000 años.

Entrevista con el armenio (grabación magnetofónica). Entrevistas con miembros de las familias de los soldados ya difuntos de la patrulla y con oficiales que los conocieron (declaraciones juramentadas).

Declaración juramentada de Knight.

Dibujo hecho por un ingeniero compañero suyo, inspirado en las fotografías ya inexistentes del difunto Greene.

Los relatos de Navarra en sus dos libros (L'Expédition au Mont Ararat; J'ai trouvé l'Arche de Noé); entrevista personal con él y examen de la madera; informes del análisis de la madera del Instituto Forestal de Investigación y Experimentación, Madrid, España, y del Instituto de Prehistoria de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Burdeos."



Sigue Montgomery: "Debido a la suma importancia de estas pruebas circunstanciales, yo mismo he ido al monte Ararat cuatro veces (agosto, 1970, 1971 y 1972; abril, 1973); ascendí al pico de 5.165 m. de altura el 17 de agosto de 1970.

Ararat está cerca de la frontera ruso-turca y está en una región controlada por los militares turcos; ha sido por lo tanto imposible, triste es decirlo, obtener el permiso del gobierno para realizar el tipo de estudio extenso de campo que se requiere para confirmar los testimonios anteriores y conseguir descubrimientos en firme. "A mi regreso de Turquía a los Estados Unidos en 1973, se comunicó conmigo el señor Thomas B. Turner, de la compañía de astronáutica McDonnell Douglas, quien había estado en comunicación con M. Delaney, del Centro de Satélites para la Observación de Recursos Terrestres (satélites ERTS), en Sioux Falls, Dakota del Sur, donde se almacena la información de los ERTS. Al examinar las imágenes ERTS del monte Ararat, Delaney había hallado una forma rectangular extraña, que parecía no tener ninguna relación con la montaña.

Lo más extraordinario era la ubicación del rectángulo: estaba en el propio cuadrante de la montaña donde afirmaban haber visto el arca los que habían viajado por tierra.

Delaney no sabía esto cuando localizó la forma extraña; en realidad, no leyó mi libro con los datos sobre visitas anteriores, hasta que Turner se lo presentó. "Es verdad que la información de los ERTS no es del todo definitiva.

El rectángulo parece más grande que las dimensiones del arca bíblica (hay una zona más pequeña y más blanca dentro del rectángulo, y la capacidad de resolución de las imágenes no permite determinar su tamaño).
Ereván, capital de Armenia, con el Monte Ararat al fondo
Ereván, capital de Armenia, con el Monte Ararat al fondo


El personal de Jerald Cook del Centro de Detección Remota del Instituto de Investigaciones Ambientales de Michigan ha sometido las imágenes a un examen cuidadoso y no puede llegar a una conclusión cierta.

"Pero, ¿no son muy emocionantes las posibilidades? Como observan bien Belon y Miller: Tara que la detección remota de la zona por satélites sea completamente eficaz, debe compararse con la información adquirida por medio de observaciones de superficie y aéreas.'

El uso de aviones o helicópteros en la región del Ararat está fuera de consideración debido a la situación militar; acabamos de recibir información de Ankara de que no se permitirán exploraciones de campo en el Ararat el verano que viene, sin duda debido a las rebeliones de los kurdos nativos de Iraq y de Irán cerca del Ararat y de la frontera con Turquía (Roger-X- Lanteri, 'Kurdes: ultimátum, L'Express, marzo 25-31, 1974, pp. 62, 63)."

Hay ciertos datos en la investigación del arca de Noé que quedan fuera de toda disputa:
1.A unos 4.200 metros de altura en el monte Ararat, en Turquía
hay un objeto de madera muy grande y en forma de barco, enterrado'
bajo muchos metros de hielo y nieve.
2.Desde 700 a.C. ha habido exploradores e historiadores de varias
civihzaciones que han mencionado la existencia sobre el monte Ararat
de un objeto en forma de barco.
3.En el siglo XIX este objeto fue observado por muchos exploradores locales, incluyendo numerosos oficiales militares turcos que reconocieron oficialmente su existencia a través de los medios de información.
4.En 1955, una expedición filmada recuperó madera de ese objeto unos 10,6 metros por debajo de la superficie de un banco de hielo '
5.La madera que se recuperó, al ser sometida a numerosos tipos de exámenes de antigüedad, reveló una edad que oscila entre 1 200 y 5.000 años. "
6.A principios de la década del setenta, unos aviones de espionaje americanos, así como satélites meteorológicos y militares, fotografiaron el objeto en cuestión sobre el monte Ararat.
7.La única fuente histórica específica que se puede usar para identificar este artefacto es el libro bíblico del Génesis, que menciona la antigua llegada de un gran barco "a los montes del Ararat" (De In Search ofNoah'sArk, En busca del arca de Noé, Dave Balsisrer v Charle*
E. Sellier, Jr., Sun Classic Books, p. 2).

Si se tienen en cuenta los datos anteriores, se puede presentar una buena defensa fundada an las circunstancias de la existencia del arca. Aunque no sean del todo concluyentes, las evidencias son de mucha importancia. Queda el hecho cierto de que hay algo allá arriba. Y sea lo que sea, tiene millares de años de edad, es grande, de madera y hecho a mano. Si no es el arca de Noé, entonces ¿qué es? Es una pregunta que debemos tener en cuenta.

Fuente:
Razones ¿Tiene sentido la fe cristiana para el hombre de hoy?,Josh Mc Dowell -Don Stewart,Pag. 70-77,Editorial Vida, Edic. en Español 1983,4ta. impresión

Nota:

1 http://es.wikipedia.org/wiki/Monte_Ararat
En la Epopeya de Gilgamesh (redactada posiblemente en el III milenio a.c.) el protagonista va en busca de UtNapishtim, el único superviviente del Diluvio sumerio y para ello emprende el camino de los montes Mashu ("gemelos") hacia el lugar por donde Shamash retorna cada noche (¿El Norte?), lo que podría sugerir el paso desde la llanura Mesopotamia al Mar Negro a través de los desfiladeros entre el Masis y el Ararat.
El Libro del Génesis identifica esta montaña como el lugar en el que se posó el Arca de Noé después del Diluvio Universal descrito en este libro sagrado. En los últimos cincuenta años, tras la aparición de unas polémicas fotografías en las que según algunos investigadores se apreciaban restos de dicha Arca en las estribaciones de esta montaña, diversas expediciones se han dirigido a este lugar con el fin de corroborar la afirmación del Libro del Génesis, con resultados negativos hasta el día de hoy.

Enlaces relacionados

Obtenido de:

Buscar este blog