jueves, 10 de abril de 2008

Rabbí Akiba

Akiva ben Iosef

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Presunto retrato de Rabí Akiva
Presunto retrato de Rabí Akiva

Akiva ben Iosef (50 –135 EC) (Hebreo: עקיבא) o simplemente Rabí Akiva fue un taná que vivió a fines del siglo I y principios del siglo II (los años de nacimiento y muerte mencionados son estimados). Perteneció a la tercera generación de Tanaim. Fue una gran autoridad en materia de tradición Judía, y uno de los esenciales contribuyentes a la Mishná y los Midrashim Halájicos. Es nombrado en el Talmud como "Rosh ha Jajamim" (Cabeza de todos los sabios). Si bien carecemos de datos históricos independientes de la tradición talmúdica, merece ser llamado el Padre del Judaísmo Rabínico.[1]

Tabla de contenidos

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Biografía [editar]

Se carece de datos históricos fehacientes de Rabí Akiva, más allá del rico material dado por fuentes rabínicas, fundamentalmente en el Talmud.

Akiva ben Iosef (escrito עקיבא en el Talmud de Babilonia (Babli), עקיבה en el Talmud de Jerusalén (Jer.)— y también como עקביה), quien es normalmente llamado simplemente Akiva, proviene de una familia comparativamente humilde.[2] Un malentendido en la comprensión del término "Zekut Abot", unido a una tradición concerniente a Sisera, Capitán del ejercito de Hazor, es la fuente de otra tradición que hace a Akiva descendiente de Sistera. Según el Talmud el padre fue un prosélito llamado Iosef.

Se sabe por tradición que Akiva fue en su juventud un pastor de ovejas, ignorante de las leyes y tradiciones, un "hombre del pueblo" am ha-aretz (Pes. 49b). De su esposa Raquel tenemos dos citas, la más aceptada la identifica como hija de Kalba Sabua, un rico residente de Jerusalén, que rechazó a su yerno, mientras otra nombra como suegro a un hombre común llamado Joshua.

A la edad de 40 años, siendo padre de una numerosa familia, Akiva decidió concurrir a la academia de su pueblo natal, Lod, dirigida por Eliezer ben Hircano, que fue la única persona que Akiva luego designaba como "Rabí"(maestro). Estos datos son importantes para fijar la fecha de su nacimiento. Es conocido que en los años 95–96 Akiva ya tenía gran prominencia,[3] y luego, el estudió 13 años antes de ser el mismo un Maestro,[4] por lo que el inicio de sus años de estudio debe ser alrededor de los años 75–80 EC. Consecuentemente, si aceptamos la tradición que Akiva tenía 40 años cuando comenzó sus estudios de la Torá, debe haber nacido entre los años 40 y 50 EC. Fuentes de la crítica bíblica mencionan que la cifra de "40 años" indica simplemente que era mayor que los demás alumnos, ya que el número 40 es interpretado como "mucho tiempo", por ej. "40 años en el desierto".

Además de Eliezer, Akiva tuvo otros maestros, principalmente Joshua ben Hananiá y Nahum de Gimzo. En cierto sentido Rabí Tarfón fue considerado uno de los maestros de Akiva,[5] pero luego el alumno superó al maestro y Rabí Tarfón fue uno de los grandes admiradores de Akiva.[6] Probablemente Akiva permaneció en Lod mientras Eliezer moró allí, y luego llevó su propia escuela a Bnei Brak, que quedaba a cinco millas romanas de Yafo (lugar distante de la actual ciudad). Akiva también vivió algún tiempo en Zifrón, la actual Zafrán.

Algunas citas mencionan un viaje de Akiva a Roma en los años 95-96 EC, acompañado por Raban Gamliel, Rabbí Elazar ben Azaria y Rabí Yoshua para solicitarle al emperador Tito Flavio Domiciano que anule los decretos contra los judíos.[7] No logran reunirse con el emperador, y tras su muerte, asume el emperador Nerva, que anuló el impuesto que debían pagar los judíos. Múltiples relatos del Talmud están asociados a este viaje.

Dentro de los sabios contemporáneos a Rabí Akiva que fueron influidos por su pensamiento podemos mencionar a Elisha ben Avuia, Eliezer ben Tzodok, Eleazar ben Azaria, Gamliel II, Yehuda ben Betheira, Iojanan ben Nuri, Rabí Iosei Haglili, Rabí Ismael, Janina ben Dosa, Simón ben Azai y Simón ben Zoma.

La academia de Bnei Brak tuvo gran renombre, y sus discípulos fueron numerosos, las citas talmúdicas llevan el número hasta 24.000, si bien no hay fuentes fidedignas que respalden esta cifra.

tumba de Rabí Akiva en Tiberíades
tumba de Rabí Akiva en Tiberíades

Rabí Akiva era uno de los miembros más activos del Sanedrín con sede en Yavne, y uno de los colaboradores más cercanos del Nasí Rabán Shimon ben Gamliel de Yavne. Al grupo de estudiosos nucleados alrededor de Akiva se lo denominaba "El viñedo de Yavne", dentro de los que se destacaba Rabí Ismael ben Elisha.[8]

Rabí Akiva tuvo una participación muy activa en la rebelión contra el Imperio Romano encabezada por Simón bar Kojba, a quien proclamó Mesías. Fue capturado por los Romanos y torturado hasta morir en Cesárea en el año 135 EC.[9] La acusación fue violar los decretos de Adriano que prohibían la enseñanza de la Tora. Rabí Akiva fue torturado con peines de hierro calentados al rojo vivo con los que le arrancaban la piel y la carne, por lo que es considerado uno de los 10 mártires del judaísmo y su nombre es recordado en el servicio de Yom Kipur.[10] La tradición cuenta que fue torturado en el momento de decir la plegaria del Shemá, que afirma la unicidad divina, y el extendió la palabra final Ejad (Uno) hasta fallecer.[11]

Discípulos [editar]

De acuerdo al cómputo de Maimónides, Rabí Akiva pertenece a la tercer generación de Tanaim.

Dentro de los numerosos discípulos que tuvo, caben destacar de los pertenecientes a la "segunda generación":

  • Rabí Meir
  • Rabí Ieudá ben Ilai[12]
  • Rabí Shimon bar Iojai, autor del Zohar según la tradición
  • Rabí Jose ben Halafta autor del Seder Olam Rabá.[13]
  • Rabí Nehemiá (autor de Mishnat ha-Middot, texto de Geometría)

Rabí Iehuda Ha-Nasi (conocido como Rabí o Rebí); compilador de la Mishná, fue discípulo de Rabí Meir, quien le trasmitió las enseñanzas de Rabí Akiva.

Respecto a la primer generación de discípulos, el Talmud nos cuenta que la mayoría fallecieron en una gran epidemia durante los días de la cuenta del Omer. En la fiesta de Lag Baomer se recuerda la finalización de dicha plaga.[14]

Aquila de Sinope realizó una nueva traducción del Tanaj al Griego bajo la supervisión de Rabí Akiba, siendo esta muy literal, en oposición a la Septuaginta. Dentro de las diferencias podemos citar la traducción del versículo respecto a la profecía de la madre del mesías Isaías 7:14, donde la palabra ha-almah es traducida como "Mujer joven" en lugar de "Virgen", como traduce la Septuaginta, dado que la palabra hebrea para Virgen es Betula.[15]

Método [editar]

La metodología desarrollada por Akiva estaba basada en una interpretación del texto que daba principal importancia a cada letra, palabra y símbolo. De esta manera, Akiva pudo adecuar las leyes trasmitidas por tradición a las necesidades de su tiempo. Sus discípulos aplicaron este acercamiento en los Midrashim que compilaron.

Asimismo, Akiva organizó sistemáticamente el conjunto de leyes (halajot) y tradiciones anteriores de la ley oral (Hebreo: Torá she beal pé תורה שבעל פה), que era complejo y muy difícil de comprender, separando las leyes de su exégesis. Compiló y organizó las leyes en en 6 secciones y subsecciones, de acuerdo al tema en cuestión. Este sistema fue continuado por Rabí Meir y su discípulo, Rabí Iehuda Ha-Nasi, que lo utilizó al escribir la Mishná. Los tratados del Talmud, al ser comentarios de los tratados de la Mishná, siguen este orden. La exégesis de las leyes las compiló en el Midrash, desarrollando esté método, (midrash halájico) y promulgó nuevas leyes (halajot) deducidas lógicamente de las anteriores, constituyendo un cuerpo legal orgánico. Esta es una de las razones por las que se lo considera fundador del Judaísmo Rabínico. Su código recibe el nombre de Mishná de Akiva.

Iojanan Bar Napá nos dejó esta importante cita al respecto de la composición y edición de la Mishná y otros textos halájicos:

Nuestra Mishná viene directamente de Rabí Meir, la Tosefta de Rabí Nehemiá, el Sifrá de Rabí Ieudá, y el Sifrei de Rabí Simón, pero todos ellos tomaron a Akiva como modelo en sus trabajos y siguieron su método (tratado Sanedrín 86a)

Ideas fundamentales [editar]

Akiva nunca olvidó su origen humilde, y esto se refleja en sus ideas, dentro de las que podemos mencionar:[16]

  • Las desigualdades e injusticias existentes en el mundo creado no deben interferir en nuestra creencia, por lo que las leyes no deben excluir ni exigir grandes sacrificios a los sectores más pobres y débiles ni privilegiar a los más poderosos. Por ej., en el caso de las sepulturas costosas.
  • Las leyes civiles pueden interpretarse. La legislación debe favorecer a los sectores mas oprimidos, como viudas y huérfanos. Por ej. las leyes de Peá dando preferencia a las viudas y huérfanos en la recolección de las gavillas dejadas atrás.[17]
  • La mujer debe ser protegida. Por ej. dictaminó que si los ingresos de una mujer eran superiores al costo de su mantenimiento, la diferencia era de su propiedad.
  • El matrimonio debe ser protegido, por lo que estableció duras penas contra la infidelidad.
  • Los comerciantes observantes de la Torá deben ser protegidos por las desventajas que esto implica. Por ej. tienen limitado el margen de ganancia.[18]
  • Las supersticiones deben ser erradicadas del judaísmo porque son una forma de Idolatría.

Citas en el Tratado de Principios [editar]

Algunas de las citas en Pirke Avot.[19]

Justicia y Benevolencia [editar]

La idea de aplicación estricta de la Ley es básica en el pensamiento de Rabí Akiva, por lo que el atributo divino de Benevolencia podría entrar en conflicto con el de Justicia. El enseñó que Dios combina Bondad y Benevolencia con estricta Justicia.[20] Dijo:

El mundo es juzgado con benevolencia pero todo depende de la mayoría de nuestras acciones". (Pirke Abot Cap. 3:18)

Es decir, Dios es benevolente, pero el resultado del juicio sobre el hombre está dado por si predominan nuestras buenas acciones sobre las malas o viceversa.

Libre albedrío [editar]

Akiva sostenía enfáticamente la libertad de elección en el Hombre, en aparente contradicción con la predestinación. Su máxima al respecto está citada en el Pirke Avot:

Todo está previsto pero el hombre tiene el libre albedrío (Pirke Abot Cap. 3:18)

Definiendo que esta aparente paradoja simplemente está más allá de la capacidad de comprensión del Hombre.

Normas de vida [editar]

Respecto a como conducirnos, Rabí Akiva dice:

La burla y la frivolidad conducen al hombre a la inmoralidad. La tradición es como una valla que salvaguarda la Torá, la beneficencia salvaguarda la riqueza, los votos conducen a la abstinencia, mientras que el silencio conduce a la sabiduría.(Pirke Abot Cap. 3:17)

Esoterismo [editar]

Si bien algunas fuentes minoritarias lo citan como autor del Séfer Ietzirá,[21] hay numerosas citas del texto anteriores a él. Aryeh Kaplan sugiere la posibildad que Akiva haya modificado el texto, que en esa época se trasmitía oralmente, siguiendo su método de precisión en cada letra y palabra.[22] A su discípulo, Rabí Shimon bar Iojai, se le atribuye la redacción del Zohar, texto fundamental en la Cábala judía. Asimismo, Akiva es mencionado en múltiples textos cabalísticos, como el Shiur Komá, de Rabí Moshe Cordovero, el Sefer ha-Bahir, y otros.

Relatos [editar]

Existen múltiples hagadots (relatos) de Rabí Akiva tanto en el Talmud Ierushalmi como en el Talmud Babli. Mencionaremos solo algunos de ellos.

Modestia [editar]

Un ejemplo de su modestia es la directiva sobre su entierro dada a su hijo Simón, donde expresamente pide que su entierro sea simple, y que sus seguidores lo honren cumpliendo con las leyes de la Torá. El dice:[23]

Hermanos de la casa de Israel, escuchenme. No porque yo sea un estudioso deben ustedes concurrir en gran número; existe gente mas docta que yo. No porque sea un hombre rico, porque hay mucha gente mas rica que yo. La gente del sur conoce a Akiba, pero ¿cuanta gente de la Galilea me conoce?. Los hombres me conocen, pero ¿cuantas mujeres y niños me conocen?

Fe [editar]

Relata el Talmud:[24]

Raban Gamliel, Rabi Eleazar ben Azarya, Rabi Yehoshua y Rabi Akiva subieron nuevamente a Jerusalén. Al arribar a Har Hazofim (monte Scopus), rasgaron sus ropas en señal de duelo. Después cuando llegaron al monte del Templo, vieron a un zorro que salía del lugar del Sacta Sactorum. Ellos empezaron a llorar menos Rabi Akiva que reía. Le preguntaron: ¿Por que ríes?, y él les preguntó ¿ Ustedes, por qué lloran? Le contestaron: Este es el lugar sobre el que está escrito «y el extraño que se acerca debe morir» (Bamidbar 1) y ahora los zorros caminan sobre ese lugar, como no vamos a llorar.Rabi Akiva les contesto: por eso río, como esta escrito en Yeshayahu 8 «voy a atestiguar con testigos fieles, con Uria el sacerdote y con Zejatria ben Yebarjihu». Nuestros sabios preguntaron ¿porque está puesto Uria junto a Zejaria? Uria vivió durante el Primer Templo y Zejaria durante el Segundo Templo. El motivo es que están conectados el versículo de la profecía de Zejaria con el de la profecía de Uria. En Uria esta escrito (Mija 3) «Por tal Razón, por vuestra culpa, Zión será arada como un campo, Jerusalén se convertirá en una pila de escombros y el Monte del Templo será como montes cubiertos de bosque.» En Zejaria esta escrito (Zejaria 8-4) «Así dijo el Dios de los Ejércitos, todavía se van a sentar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén y el hombre con su apoyo en su mano por su longevidad. Y las calles de la ciudad se llenaran de niños y niñas que jugaran en sus calles.» Hasta que no se cumplió la profecía de Uria temí que no se iba a cumplir la profecía de Zejaria, pero ahora que se cumplió la profecía de Uria, se que la profecía de Zejaria se cumplirá. Ellos le dijeron: “Akiva, nos consolaste”

Relación con su esposa [editar]

El Talmud Babli tratado Shabat 86a nos cuenta:

Rabí Akiva le regaló una joya de oro muy importante a su esposa. La esposa del Nasí Raban Gamliel vio la joya, le dio envidia y recriminó a su esposo. Este le contesto: «Si tu hubieras echo por mi lo ella hizo por él, yo hubiera hecho por ti leo que él hizo por ella». (en referencia a que ella cortó sus trenzas y las vendió para que él pudiera continuar con sus estudios de Torá)

Entrada al Paraiso [editar]

El Talmud Babli Tratado Jaguigá 14.2 nos cuenta:

Cuatro entraron al Pardes, Ben Azái, Ben Zomá, Elisha ben Abuya y Rabí Akiva. Ben Azái observó y enloqueció. Ben Zomá observó y murió, Elisha ben Abuya cortó las amarras, Rabí Akiva entró en paz y salió en paz.

La palabra Pardes en hebreo puede traducirse como jardín, en referencia al paraíso, pero también se interpreta es el acrónimo de las cuatro formas de interpretación de la Torá:

P por Pshat: Interpretación literal
R por Remez: Interpretación alusiva el contexto, donde todas las letras nos dicen algo.
D por Drash: Interpretación Homelética.
S por Sod: Interpretación secreta o mística.


Esta cita tiene múltiples interpretaciones, sobre todo cabalísticas.[25] La mayoría de los estudios concuerdan en tomar esta cita como prueba que Rabí Akiva estudiaba los textos secretos esotéricos.

Enseñanza de la Torá [editar]

Rabi Akiva continuó la enseñanza de la Torá en público aun cuando el gobierno romano la había prohibido con pena de muerte según los decretos de Adriano. Papus ben Iehuda, le advirtió que estaba poniendo en riesgo su vida. Rabi Akiva le contestó con la siguiente parábola:

Un zorro estaba caminando una vez por la orilla de un río, y vio que los peces nadaban de un lado al otro. "¿De qué están huyendo?", le preguntó a los peces. "Escapamos de las redes del pescador", le contestaron. "En ese caso vengan y quédense junto a mi en la tierra seca", dijo el zorro. Los peces le contestaron "¿A ti es al que describen como el más inteligente de los animales?, No eres astuto sino tonto. Si aquí en el agua que es donde vivimos estamos en peligro, cuánto más lo estaremos en la tierra seca, donde seguro moriremos".

Un Midrash cuenta que Moises le preguntó a Dios en el Sinai, cuando estaba recibiendo la ley, si está continuaría en el tiempo. Dios le mostró a Moises la academia de Rabí Akiba en una clase con los alumnos, y Moises no entendió nada de lo que Akiva explicaba. En un momento, uno de de los alumnos le preguntó a Akiba de donde venía esa ley, y Akiba contestó: Moises la recibió de Dios en el Sinai. Y Moises se tranquilizó sobre el futuro de la Halajá.


Sitios Externos [editar]

En castellano [editar]


En ingles [editar]

Referencias [editar]

  1. Talmud Ierushalmi Moed iii 47b, Rosh Hashaná i. 56d.
  2. Jer, Ber. iv. 7d, Babli. ibid. 27b.
  3. H. Grätz, Gesch. d. Juden, 2d ed., iv. 121
  4. Ab. R. N. l.c.
  5. Mishná- Orden Nashim tratado Ketuvot 84 b
  6. Sifre, Num. 75
  7. Heinrich Graetz "Geschichte der Juden" Tomo IV pag. 121
  8. Dubnow, Simón (1951), Historia Universal del Pueblo Judío, tomo III Cap. 1 Item 6, Buenos Aires: EDITORIAL SIGAL.
  9. Enciclopedia Británica
  10. Encyclopedia Judía
  11. Talmud Bablí Tratado Berajot 61b
  12. Enciclopedia Judía en Ingles
  13. Yevamot, 82b; Nida, 46b.
  14. Lag Baomer Jabad Lubavitch Argentina
  15. Ewert, David (1990) (1990), A General Introduction to the Bible: From Ancient Tablets to Modern Translations., Zondervan. ISBN 0310453712.
  16. http://jinuj.net/articulos_ver.php?id=90
  17. www.iadb.org/Etica/Documentos/kli_judai.doc EL JUDAÍSMO RECLAMA EL COMPROMISO CON EL OTRO Y LA ACCIÓN autor Bernardo Kliksberg
  18. Del Valle, Carlos, «Orden Cuarto Daños Nesiquin» Ediciones Sigueme S.A., La Misna, Segunda Edición, 674. ISBN 84-301-1342-8. “" Hay daño cuando existe un recargo de cuatro piezas en veinticuatro"”
  19. Seminario Rabínico LatinoAmericano (1989), SIDUR, Buenos Aires: Abel Resnik e Hijos. ISBN 950-99230-1-X.
  20. Mishná Segundo orden Moed, Tratado Hagiga 14a
  21. [1]
  22. Aryeh Kaplan (2002), Sefer Yetzirah El libro de la creación, Madrid, Equipo Difusor del Libro S.L.. ISBN 84-95593-06-8.
  23. Talmud Babli Makot 21b
  24. Talmud Babli Makot 24b
  25. Halel
La vida y la obra de Rabí Akiba, al igual que el momento histórico en el que vivió estan maravillosamente reseñadas en la obra “Rabbí Akiba, Personalidad y época” del Rabino Dr. M. Lehman, que ha traducido al castellano del francés y del hebreo R. K. de Yazdi, cuya quinta edición esta a la venta en las librerías especializadas en temática judía de nuestra comunidad.

El texto, ordenado de acuerdo a la biografía de Rabí Akiba, es un libro de historia que abarca los años de la dominación romana desde la destrucción de Ierushalaim hasta la derrota de Bar Kojva y el martirio sufrido a continuación por los principales líderes espirituales de pueblo judío.

Utilizando los textos de la Mishna y de las diversas colecciones de Midrashim, el Rabino Lehman reconstruye la vida de Akiba desde el momento en que ingresa a la casa de Calba Sabúa y conoce a la hija de este, Raquel, siendo casi un ignorante total de la Torá.

De ser un simple encargado de la finca de Calba Sabúa, Akiva incentivado por Raquel, a quien ama, decide comenzar a estudiar Torá a la edad de 40 años, pasando debido a ello grandes penurias económicas que en un momento lo ponen al borde de la muerte. Su esfuerzo y el permanente sostén de saber que Raquel lo esperaba, lo van convirtiendo en el Jajam que se destacará en las décadas siguientes como uno de los grandes sabios de Israel y el líder espiritual que apoyará a Bar Kojva en su infructuosa guerra contra el Imperio Romano.


Lo destacable de “Rabbí Akiba, Personalidad y época” es la manera en que su autor, el Rabino Lehman va explicando todo lo que acontece en esos años, brindando al lector la posibilidad no sólo de conocer aspectos de la vida de Rabí Akiba, sino también de cómo los miembros de Pueblo de Israel vivían y sufrían por no abandonar su tradición basada en la Torá.


Estructurada en 53 capítulos, esta obra también tiene una finalidad insoslayable: la de incentivar en sus lectores el estudio de nuestras tradiciones. Para ello incluyó para cada uno de los capítulos una serie de preguntas de lo que en ellos se trata, como guía de estudio.


Que está, la quinta edición mejorada, de “Rabbí Akiba, Personalidad y época”, este al alcance de todos los interesados en profundizar sus conocimientos sobre Rabí Akiba y su época es muy importante, pero consideramos que además es de mucha utilidad para todos aquellos que se están acercando a la observancia de la forma tradicional de la vida judía, los Balei Teshuvá.


“Rabbí Akiba, Personalidad y época” es un libro de fácil lectura pues esta escrito como si fuera una novela histórica, utilizando la forma dialogal en lugar del parco lenguaje de las biografías.


Pero también consideramos que puede tener otra función, no menor, la de servir de ejemplo a los líderes de nuestra comunidad, demostrándoles cual es el camino para preservar la continuidad judía, el del estudio y la práctica de la Torá.

Filosofia Judia: El Pensamiento de Rabi Akiba

La figura de Rabí Akiva ben Joseph (40-l37 e.c.) dominó la historia judía durante 18 siglos, desde la época de los profetas hasta el surgimiento de la escuela española de filósofos judíos en el siglo XII. La originalidad de su pensamiento, su creación legislativa, su modestia y su colorida personalidad se combinaron para hacer de Akiba el más admirado de los sabios del Talmud (compendio de leyes judías). Su influencia se dejó sentir en el sistema teológico, ético y legal del judaísmo y su metodología se convirtió en fundamento del razonamiento rabínico de los siglos posteriores.

En un sentido más amplio el pensamiento occidental general recibió el impacto de la filosofía de Akiba. Sus ideas moldearon el pensamiento de Maimónides, Levi ben Gershom, y Hasdai Grescas, destacados filósofos medievales quienes inspiraron a una serie de escritores latinos, mismos que a su vez sentaron los fundamentos del pensamiento moderno.

Por último la amalgama de racionalismo y misticismo, básica para el desarrollo de la filosofía judía medieval, así como las concepciones de un Dios real mas no antropomórfico y de la tolerancia dentro del pensamiento judío se deben en gran medida a la contribución de Akiba.

Akiba vivió durante un período extraordinario, intelectual y espiritualmente productivo, signado por nuevas corrientes de pensamiento, amplios horizontes, atrevidas aventuras, mártires heroicos y enseñanzas memorables.

Historia

Rabí Akiba ben Joseph nació al suroeste de Judea, cerca de la costa del Mediterráneo. Su padre era un humilde campesino judío que desconocía la literatura de su pueblo así como las tradiciones de los escribas.

Debido a las precarias condiciones económicas en las que vivía Akiba no recibió ningún tipo de enseñanza formal en su infancia. Años más tarde contrajo matrimonio con una gran mujer, Rachel, quien lo convenció de abandonar su actividad de pastor y dedicarse a estudiar con uno de los grandes maestros rabínicos a quienes ella tanto admiraba.

Akiba enfrentó numerosas dificultades en su aprendizaje. El sistema educativo en boga difícilmente se adaptaba a las necesidades de una mente madura. Por ello junto con su pequeño hijo -de cuatro o cinco años- comenzó a estudiar el alfabeto y logró leer textos en hebreo; posteriormente procedió al estudio de la Torá o Biblia en la academia de estudios de rabí Joseph ben Zakkai. Sus maestros, Eliezer ben Hyrkanos, Joshúa ben Hananiah y Nahum de Gimzo, se convirtieron en sus mejores amigos. Quince años después, en plenitud mental y física, comenzó su obra monumental: la reconstrucción de la Ley y el establecimiento de una academia de estudios permanente. Para 97 e.c. Akiba era ya reverenciado tanto por sus colegas como por las masas. En los años posteriores la comunidad judía gozó de una prosperidad y paz desconocidas y Akiba se abocó a la formulación de sus principios juristas y la clarificación de sus ideas teológicas.

Visitó a rabinos y estudiosos de la Torá con el objeto de aglutinar las tradiciones judías y procedió a ordenarlas en un código legal con divisiones lógicas. Una vez decidida la organización del material, Akiba reemplazó normas antiguas con otras que representaban sus opiniones propias. La efectiva combinación de brevedad y precisión sirvió de ejemplo a las generaciones futuras. En los siglos posteriores su Mishná (codificación de leyes y costumbres judías) fue reconocida y estudiada por las autoridades rabínicas.

Más adelante Akiba fundó su academia privada en Bene Berak, al norte de Jerusalem. Por su carisma así como su habilidad pedagógica logró la admiración de sus discípulos.

Filosofía

Las aportaciones de Akiba en relación a la ética, judía. ley, religión, teología y política conforman un sistema completo, coherente y unificado que puede ser considerado como filosofía.

Para Akiba el estudio de la Torá es la raison d'etre del judaísmo. Sus ideas fundamentales podemos sintetizarlas de este modo:

  1. No importa cuantas desigualdades encontremos en el mundo, no debemos permitir que éstas interfieran en nuestra devoción por Dios. Por ello las leyes ceremoniales deben interpretarse de modo que no excluyan a los grupos débiles ni demanden un gran sacrificio por parte de éstos. Esto implica que no se debe dar oportunidad alguna para participar en los ritos a los más afortunados si el pobre no puede imitarlos, por ejemplo, en el caso de las sepulturas costosas.
  2. La ley civil se encuentra abierta a la interpretación y como tal puede utilizarse para rectificar las desigualdades sociales. La legislación debe favorecer a los oprimidos.
  3. Es importante que las prerrogativas de los sacerdotes se limiten y que las enormes desigualdades entre éstos y el pueblo se minimicen.
  4. La actitud de Akiba hacia las mujeres y el matrimonio se ve influida por su propia experiencia. Su defensa de los derechos de la mujer provoca continuos conflictos con quienes sostenían resabios de la tradición sobre la inferioridad femenina. Reconoció que la mujer que trabajaba debía entregar su sueldo a su esposo pero dictaminó que si ganaba más de lo que gastaba en su mantenimiento, la diferencia le pertenecía. Por otra parte Akiba estableció severas penas contra la infidelidad con el objeto de evitar la desintegración de la vida familiar y se opuso drásticamente a las uniones incestuosas y prohibidas.
  5. En un intento de aminorar las condiciones infrahumanas de los esclavos, se deben tomar acciones para proteger su status y sus derechos básicos.
  6. Los comerciantes piadosos deben ser protegidos por las desventajas que implica su observancia de la Ley judía.
  7. En el judaísmo no existe lugar para la superstición.
  8. Los ideales de paz e igualdad humana son principios fundamentales de la religión. Akiba estaba determinado a otorgar la igualdad a todos los seres humanos libres.

Los Últimos Años

El período comprendido entre 110 a 112 e.c. fue trascendental en la vida de Akiba así como en la historia del pueblo judío. A los 70 años el gran sabio se encontraba aún en la cúspide de su vida. Su salud era perfecta, conservaba el vigor mental y físico de su juventud, y su genio innato había sido complementado por sus habilidades de liderazgo intelectual.

La situación de la comunidad judía era ideal. Desde la destrucción del Primer Templo de Jerusalem, Judea no había alcanzado la prosperidad económica y la tranquilidad política de esta época. Pero gradualmente se dieron nuevas opresiones y para 125 la relación entre los judíos y los romanos se deterioró. Se promulgaron edictos prohibiendo distintas prácticas religiosas.

Akiba, con optimismo, mantuvo una actitud pacifista y conciliatoria pero la decisión del emperador Adriano de construir un santuario pagano en el Monte Moriá -sitio del antiguo templo- exacerbó los ánimos. La excitación creció y el pueblo judío, comandado por Simón bar Kojba se rebeló.

En poco menos de tres años los ejércitos romanos destruyen todo vestigio de resistencia judía. La crueldad de la represión creció mes con mes y en el año 134 los romanos promulgaron un drástico decreto prohibiendo la práctica y el estudio de la Torá. Akiba estaba convencido de que había llegado el fin. Si se abolía el estudio de la Torá no tenía ningún propósito su existencia. A sus 95 años, desafiando a la autoridad romana, reunió a sus estudiantes y se dedicó a discutir sobre religión.

Días después Akiba fue encarcelado. Los romanos respetaron sus conocimientos, su reputación y su distinguida personalidad. Lo confinaron a tres años de prisión y lo trataron con consideración. Akiba continuó instruyendo a sus discípulos desde su celda, por lo que fue juzgado. No existía defensa posible contra los cargos. Había violado las leyes romanas al ofrecer instrucción a sus alumnos. Fue declarado culpable, torturado y condenado a muerte.

Bibliografía

Tomado de Tribuna Israelita

Encyclopaedia Judaica

Keter Publishing Co., Israel, 1981

Lehman, M.

Rabl Akiba. Personalidad y Epoca

Carbet, Argentina, 1988

Noveck, Simon

Creators of the Jewish Experience

B'nai B'rith, USA, 1984


Fuentes:





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